El equipo del «Chiqui» Tapia y otra sorpresa

En Sarandí, Barracas Central dio la sorpresa por los 32avos de la Copa Argentina al vencer a Unión de Santa Fe por 1 a 0 tras un error del arquero Nereo Fernández que le dio la posibilidad a Luciano Romero de darle el triunfo al equipo que presidió el «Chiqui» Tapia, titular de la Asociación del Fútbol Argentino.

El conjunto dirigido por Leonardo Madelón, que el fin de semana afrontará los octavos de final de la Copa de la Superliga ante Tigre, no encontró los caminos para al menos llegar a la igualdad y forzar la tanda de penales, en un partido que no tuvo grandes emociones pero que premió al que fue más efectivo.

Tras ir perdiendo, el entrenador de Unión Leonardo Carol Madelón intentó cambiarle la cara a su equipo con los ingresos de Darío Bottinelli, Augusto Lotti y Franco Troyansky (los últimos dos tuvieron chances para empatar) pero las modificaciones no surtieron efecto y el equipo santafecino se fue temprano de la competencia nacional.

Con la ventaja El Guapo se afianzó en sus combativas dos líneas de cuatro. Como suele suceder en la Copa Argentina, el equipo del ascenso (en este caso el puntero de la B Metro) raspa y le hace sentir el rigor al de Primera, poco acostumbrado a esos roces. Y el trámite del partido se convirtió en una declaración de principios: la pelota para Unión, el campo abierto para la contra, para Barracas Central.

En ese juego, lo tuvo Fragapane, pero definió desviado; y Valenzuela -el distinto del equipo de Daniele- hizo revolcar a Nereo Fernández con un zurdazo.

En el complemento cada uno mantuvo -y exacerbó- su rol: Unión fue para adelante; Barracas cada vez más cerca de su arquero. Madelón movió el banco: mandó a la cancha a Lotti primero; y después a Darío Bottinelli y Troyansky, que tuvo la más clara, pero definió desviado. Para el final, Daniele se dio el gusto de hacer ingresar a uno de los hijos de Chiqui: Iván Tapia (Matías, su hermano, permaneció en el banco) que se sumó a la fiesta.

Para Unión, el golpe fue duro y doble. El equipo de Leonardo Madelón quedó eliminado de la Copa Sudamericana hace ocho días tras caer por penales ante Independiente del Valle, en Quito, donde una multitud acompañó ya que era la primera vez que disputaba una competencia internacional en su historia.