Un dirigente de Boca chicaneó a River

Boca vive un año sacudido tras la derrota en la final de la Copa Libertadores disputada en Madrid. La paciencia de los hinchas está al límite, lo que provocó que algunos futbolistas que participaron de ese partido se fueran del club. Sin embargo, los fanáticos mostraron un mayor hartazgo con los dirigentes, a quienes insultaron en los primeros partidos de este año.

Esto afectó severamente a la dirigencia Xeneize que tiene posibilidades de perder las elecciones que se desarrollarán en diciembre de este año. Por el momento, la oposición se encuentra dividida, algo que favorece al oficialismo, pero el fantasma de la posible candidatura de Juan Román Riquelme azota al mundo Boca.

El candidato del oficialismo será Christian Gribaudo, Secretario General del Club de la Ribera. Durante los últimos días, el dirigente del Xeneize se refirió a la propuesta de hacer un estadio en conjunto con River en Núñez, algo que fue totalmente descartado por los dirigentes del elenco de la Ribera.

Ahora, Gribaudo chicaneó a River en medio de una entrevista. “La mancha de Madrid tiene revancha, hay otras que son más difíciles de borrar», comentó el dirigente Xeneize en diálogo con DirecTV Sports, haciendo clara alusión al descenso del Millonario y a su paso por la segunda categoría del fútbol argentino.

Además, el dirigente habló sobre la película que estrenará River. «Quería preguntar, y no es una chicana, es un chiste, si tenía dos partes la película, porque está la parte A y la parte B», bromeó el dirigente cuyas afirmaciones no cayeron para nada bien entre los fanáticos del Millonario que apuntaron contra él en las redes.

La chicana de Gribaudo fue respondida rápidamente desde el Millonario. Luis Scalella, productor de la película de River que se estrenará en las próximas semanas, chicaneó al Club de la Ribera. “Creo que River está en una situación inmejorable. En el fondo de mi corazón creo que lo de Alberto J. Armando es una mentira nacional, eso de la mitad más uno», comentó el productor.

De esta manera, continúa el fuego cruzado entre los allegados a las dos dirigencias. Está más que claro que lo sucedido en la final de Madrid entre los dos clubes más populares del país no hizo más que separar más a dos dirigencias que ya tenían rispideces desde el episodio del gas pimienta, producido en 2015.