Gustavo Alfaro contó cómo motivó al plantel de Boca Juniors

Fuente: Twitter Boca Juniors.

El pasado jueves, Boca Juniors conquistó la Supercopa Argentina. En el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, el elenco que dirige tácticamente Gustavo Alfaro derrotó a Rosario Central por penales luego de empatar sin goles en el tiempo reglamentario.

Pese a que el Xeneize acudía a la cita como uno de los favoritos a quedarse con el trofeo, el entrenador del cuadro azul y oro tuvo una difícil tarea para motivar a sus pupilos, teniendo en cuenta que varios de ellos venían de perder la final de la Copa Libertadores de América 2018 frente a River Plate.

En una entrevista con el periódico Olé, el DT del club de La Ribera dio detalles de la charla que llevó a cabo con el plantel de Boca. «El equipo había perdido las últimas tres finales y hoy ya no podés hablar de eso. Por eso era importante ganar, era revertir la tendencia. Yo analicé: ¿desde dónde planteo la final? Si tenés planteles que necesitás azuzarlos con desafíos, te pincho porque te hago reaccionar, te pincho con las derrotas. O a lo mejor eso es contraproducente, porque te hago revivir sensaciones de finales perdidas», comenzó explicando el oriundo de Rafaela.

Sin embargo, Alfaro tomó una decisión concreta: «Yo elegí pararme del otro lado, el del Boca campeón que estaba jugando esta copa por lo que habían conseguido Guillermo y los jugadores. Hasta hace un mes que Racing fue campeón, Boca era el mejor equipo de los últimos años. Entonces, yo quise recuperar esa estirpe y esa mística, quería que Boca fuera más Boca que nunca»

Para ello, Gustavo habló con sus futbolistas. «Lo analicé desde ese lugar y les dije: ‘No hay otra cosa en la cabeza que ganar esta final’. Le pregunté a Tevez: ‘¿Cuántos títulos tenés?’. Me dijo: ’26’. Y así fui preguntando uno por uno y les decía que quería que el viernes amanecieran con un título más. Se empezó a generar un clima. Si tenían todos esos títulos era porque tenían más batallas ganadas que perdidas. Lo enfocamos desde ese lugar, que no existiera otra cosa en la cabeza que ganar», confesó.

Para motivarlos aún más, el Lechuga recordó el resurgimiento de River Plate: «A los jugadores les recordé que River salió de una situación de descenso. Eso fue peor, lo de River fue mucho peor, porque se fue al descenso. Y volver desde el descenso hacia donde lo construyó, a mi entender, como analista de fútbol, no existen los pisos y los techos».

En la misma línea, el director técnico de 56 años rememoró sus primeras charlas en el vestuario del Xeneize. «Las tres finales hicieron caer a Boca en su espíritu competitivo y en su vocación ganadora. Se los dije desde el primer día: ‘Hasta que no nos saquemos toda la pus que dejaron la finales perdidas no nos vamos a curar en salud’. Lo empezamos a hacer después de jugar contra Wilstermann en Bolivia, antes de San Lorenzo. Empezamos a encausarnos a esta realidad», cerró.