«El combate con Cotto fue una acumulación de errores»

El último combate de Sergio “Maravilla” Martínez es tristemente célebre. El exboxeador argentino fue ampliamente superado por Miguel Cotto en el mítico Madison Square Garden de New York. El oriundo de Quilmes perdió por nocaut técnico ese 7 de junio de 2014 y una semana más tarde anunciaría su retiro oficial.

En una entrevista con Infobae, Martínez reconoció que ese no fue el momento indicado para enfrentarse al puertorriqueño. «Ese combate fue una acumulación de errores. Perdí y cuando uno pierde, cuando hay una caída, no es repentino, de un momento a otro. La derrota no es en el combate al igual que el triunfo», confesó.

«Yo perdí porque hice muchas cosas mal durante mucho tiempo», añadió el exboxeador argentino. «Un tiempo equis que no dura esa hora del combate, es mucho más. La rodilla fue un detalle. Estuve plagado de errores», comentó Martínez sobre la pelea que marcó el final de una exitosa carrera profesional.

Maravilla reveló lo que pensaba durante esa pelea. «¡No estuve dentro nunca del combate! Porque escuchaba al público, escuchaba una vocecita mía en el hombro que me decía «salí de ahí, Maravilla». Y que estaba de acuerdo con la de este lado, que me decía «salí de ahí boludo, dejate de joder», aseguró.

«Entonces pasaron todos esos detalles que me sirvieron muchísimo de experiencia para saber frenar a tiempo, saber bajarme de donde estaba, para tomar una decisión», agregó. «Tardé mucho tiempo en tomar una decisión que, por ejemplo, el «Chino» la tomó de un momento al otro», sostuvo Maravilla.

Por último, habló de lo que sentía arriba del ring. «Está buenísimo. A mí me encanta la soledad. Aprendí a disfrutarla, pero ya desde chico. Desde pibito siempre fui muy raro. De hecho, el «Raro» era mi apodo. Pero era raro de verdad. Me decían el «raro», el «mudo». No hablaba, me encerraba en mi cabeza. No le daba bola a nadie. Después con el tiempo aprendí que en el boxeo todo depende de mí», destacó.

«Está bien, tenés un equipo, un respaldo. Es gente necesaria, importante. Pero a la hora de pelear estás solo; y a mí me encanta», sostuvo. «Yo me siento tan fuerte estando solo. Ahí arriba me sentía súper fuerte. La fortaleza que sentí es espectacular. Sentía que podía arrasar con cualquier rival, por más que me hubiese tocado perder. La fortaleza me la daba mi soledad y la propia seguridad que tengo de mi soledad», concluyó Maravilla Martínez.