McLaren y Alonso enfrentan varias adversidades para el gran desafío

Definitivamente esta nueva experiencia de Fernando Alonso en las tradicionales e históricas «500 Millas de Indianápolis» no han comenzado con el pie derecho para el asturiano ni para el equipo McLaren. Siempre es bueno contar con una dosis de suerte en el automovilismo. Esa misma cuota que no ha tenido ni el piloto ni su team en estos primeros días.

El asturiano estuvo condicionado en la primera jornada de pruebas por una falla eléctrica en su unidad, luego llegó el golpe fuerte en el segundo día de ensayos donde rompió el chasis titular McLaren y sintió la planta impulsores obligando al equipo a trabajar arduamente para recuperar el auto para seguir con las pruebas.

La tercera jornada era importante para el desarrollo de los trabajos pendientes que quedaron en la escudería, pero el factor climático atentó contra los intereses de Alonso y McLaren. Una tormenta que se acercaba al Óvalo de Indianápolis obligó a los organizadores a suspender la jornada de ensayos y todo pasa para este viernes donde será importante que Alonso pueda girar.

El inicio del fin de semana es importante ya que seré el «Fast Friday». Esto significa que los equipos podrán trabajar con el kits aerodinámico del auto, están autorizados para aumentar la presión del turbo y trabajar sobre la potencia de los motores. Todo apunta a desarrollar una puesta a punto para enfrentar la clasificación de la competencia.

En ese sentido el equipo McLaren corre con cierta desventaja ya que no pudo girar todas las vueltas que hubiese querido para trabajar sobre su unidad. Luego del golpe del miércoles, los mecánicos trabajaron intensamente para recuperar el chasis y dejarlo en condiciones para salir a girar cosa que no pudieron hacer por las tormentas que se acercaban al circuito.

Producto de los daños que sufrió la unidad titular, los de McLaren decidieron realizar una serie de modificaciones en el auto suplente de cara a la posibilidad de tener que utilizarlo en aso de ser necesario.“El equipo ha revisado los daños y tomamos la decisión de cambiar al coche de repuesto. Durante ese proceso dañamos el motor y eso resultó en un cambio de motor que implicó más carga de trabajo» comentó Gil De Ferran.

«Aunque tenemos a varias personas con experiencia en el equipo, todos trabajamos por primera vez juntos. Por esto y por el hecho de que le tenemos un gran respeto a Indianápolis, tenemos cuidado y vamos midiendo, queremos asegurarnos de que salimos a la pista con el mejor coche posible“, concluyó De Ferran.