Connect with us

Hi, what are you looking for?

Elintra.com.arElintra.com.ar

Salta

Esta semana, el Senado comienza a definir la suerte de Sergio «Topo» Ramos

Aunque dicen que entre bueyes no hay cornadas, no todos están seguros de que el legislados que representa a Rosario de Lerma, en la Cámara Alta, vuelva a salirse con la suya, tal como lo hizo en la histórica “Causa de Los Intendentes”.

Sergio "Topo" Ramos
Sergio Ramos
banner

SALTA.- Tal como lo había anticipado este medio, en marzo pasado, la situación del senador Sergio «Topo» Ramos, está cada vez más comprometida. La justicia local, después del papelón escenificado con una corte ad hoc que absolvió al ex intendente de Rosario de Lerma, volvió a la carga contra el legislador para sentarlo en el banco de los acusados en una causa penal por el delito de peculado.

La investigación, iniciada en 2013 a partir de una denuncia del ex intendente Ignacio Jarsun, tiene a Ramos como el responsable del desvió de fondos por la suma de 341.715 pesos, dinero que el gobierno provincial le giró a Ramos, cuando éste era intendente de ese municipio.

El dinero mencionado se había entregado en el marco de un programa denominado Proyecto de Empresa Social, el que fomentaban emprendimientos locales. En este caso, el dinero estaba dirigido a vecinos que se habían agrupados en una cooperativa local, la cual tenía como objetivo iniciar una empresa dedicada a la construcción de casas prefabricadas.

El dinero, según se estableció, iba a ser destinado par el acondicionamiento de un galpón, donde la cooperativa iba a realizar los trabajos. Cumplidos los requisitos para echar mano de ese dinero, a los cooperativistas sólo le llegó una carga de tejuelas por las que se pagó una suma de 30 mil pesos, mientras que del resto de los fondos nunca les llegó.

Ante la ausencia de ese dinero, los vecinos hicieron los reclamos ante el municipio, pero las respuestas siempre fueron dilatorias y, con el tiempo, el sueño de la empresa se diluyó. En el predio elegido, en tanto, sólo quedaron las huellas del cercado perimetral.

Cuando se renovó la intendencia, el caso salió a luz y fue a parar a la Unidad Fiscal de Delitos Económicos Complejos, la que dirigió la causa penal contra Ramos por el delito de peculado, caso que, el 5 de junio de 2020, la fiscalía elevó a juicio.

Complicado

Un año después, el 4 de junio de 2021, el juez Ignacio Colombo, del juzgado de garantías 2, respaldó lo investigado por la fiscalía al punto tal que le dio curso al pedido de juicio. Y para dejar en claro la intención de la justicia contra el ahora senador, remitió un pedido formal de desafuero contra el ex intendente a la Cámara de Senadores.

A todo esto, Ramos, entre muchas de sus chicanas para evitar que el largo brazo de la Ley lo atrape, había omitido ir a la ciudad judicial para cumplir con uno de los trámites dispuestos para todos los mortales perseguidos penalmente, como lo es el registro de huellas dactilares.

Como excusa, adujo que por las medidas vinculadas a la pandemia del COVID-19, no se pudo completar dicho trámite, al finalmente se sometió. Y así, el tiempo volvió a pasar, sin que nadie volviera a tocar el asunto hasta hace unos días atrás, cuando se advirtió que el Senado provincial parecía decidido a archivar el caso.

Para disimular, dijeron que desde la justicia no se había remitido formalmente el pedido, lo que generó una rápida aclaración desde la ciudad judicial, aclaró que el oficio ya había sido remitido oportunamente y que, efectivamente, la causa penal en contra de Ramos estaba estancada, pero no por una cuestión de la justicia sino porque los legisladores no atendieron el desafuero solicitado.

“En cumplimiento a lo ordenado por el Tribunal de Impugnación, el juez de Garantías 2 informó a la Honorable Cámara de Senadores de la provincia de Salta que la causa seguida contra Sergio Omar Ramos no podrá ser remitida a juicio, y en consecuencia suspenderse, hasta tanto se resuelva el desafuero requerido”, dijeron formalmente desde el Poder Judicial.

Y para mayor precisión, sostuvo que “el 3 de junio de 2021, mediante auto resolutivo, el Juzgado de Garantía de 2da Nominación informó a la Honorable Cámara de Senadores de la provincia de Salta de la existencia de acusación en contra del Senador Sergio Omar Ramos, conforme lo dispuesto por el art. 122 de la Constitución provincial”.

Sin excusas

Asimismo, informaron que, desde el juzgado, se emitió auto de remisión de la causa a juicio en fecha 18 de agosto de 2021. La defensa de Ramos, en tanto, había apelado la elevación a juicio, el 11 de junio del 2021, por lo que el caso fue al Tribunal de Impugnación.

El juez de impugnación (i) de la Sala IV del Tribunal de Impugnación, hizo lugar parcialmente a la apelación defensiva, y entendió que la presente causa no puede avanzar hasta tanto la Cámara de Senadores de la provincia de Salta decida el desafuero del senador.

Ya sin ninguna otra excusa, la semana pasada desde el Senado se informó que el caso del “Topo” Ramos tomó estado parlamentario. Se reconoció el oficio judicial enviado a la Cámara Alta desde el Juzgado de Garantías de Segunda Nominación.

El expediente fue enviado a la comisión de Justicia, Acuerdos y Designaciones de la Cámara Alta, cuyo titular, el senador por La Viña Jorge Soto, anticipó que desde este miércoles comenzarán a analizar el tema y dijo que, si amerita, pedirán antecedentes para resolver sobre el pedido del juez.

Sobre la eventual situación de “mora” por parte del Senado en el tema, Soto señaló que quizás “hubo confusión” por un requerimiento que se remitió el año pasado. En dicho oficio, se pedía el desafuero “en virtud de que el senador fue citado para ser identificado patronímicamente en una causa penal”.

Agregó que como el senador Ramos se presentó de manera espontánea, el juzgado envió, también el año pasado, otro oficio comunicando al Senado que la cuestión quedaba abstracta, dicho término se refería al trámite de las huellas dactilares y no al desafuero, que fue lo que el Senado entendió.

Aclarada la cuestión, esta semana el asunto será tratado en comisión, la cual tendrá que analizar el caso y, en su defecto, acompañar el pedido de la justicia a fin de suspender al senador para que se someta a las demandas judiciales en juicio, a menos, claro que surja algún otro parecer, lo cual no es descabellado pensar.