Connect with us

Hi, what are you looking for?

Elintra.com.arElintra.com.ar

Salta

Entretelones de la jura frustrada de dos funcionarias de Salta que ya asoma como otro escándalo judicial

Con el patrocinio de una importante ONG nacional, dos abogadas buscan recuperar terreno en un ámbito donde ya no son bienvenidas, con el agravante de que el sponsor que les preparó los cargos también las habría soltado la mano.

Salta
Salta
banner



SALTA.- En los pasillos de la ciudad judicial de Salta circula desde hace semanas un reclamo, del cual una ONG nacional se hizo eco. Se trata del pedido de dos abogadas del foro local, quienes concursaron para asumir los cargos de “secretarias”, en áreas hasta ese momento desconocidas dentro de la Procuración General.

La historia de este intrincando episodio, que en manos de Netflix podría valer, al menos, para una temporada, relata la ambición de dos abogadas letradas que fueron parte de un importante desembarco en uno de los bastiones más importantes del Ministerio Público Fiscal.

De la mano de quien llegaba para conquistar aquella fortaleza, y como paladines de turno, ambas abogadas asumieron rápidamente posiciones de poder y se convirtieron en la mano derecha del conquistador, quien en retribución les habría concedido un deseo.

El afán vino en forma de ascenso, aunque fue necesario -en este caso- crear dos cargos hasta ese momento inexistente, lo cual terminó haciéndose a la medida. El concurso, según dicen, fue prácticamente un trámite, pues la confianza ganada la hacían imbatibles.

Todo iba viento en popa, tanto que las letradas se animaron a realizar el viaje de sus vidas, pues hasta ese momento la vida les sonreía, tanto en la función como en el salario, por lo que no había razones para no concretar ese sueño de viajar a tierras exóticas, en centro américa.

De pronto, y como la calma antes de la tormenta, el barco hizo un viraje rotundo hacia otro destino, movimiento que desacomodó los planes de las letradas, pues el rumbo iba a dirigido a tierras bajas, donde el futuro, al menos, asomaba como incierto para sus expectativas.

El golpe de timón, puso a prueba la devoción hacia su mentor, quien advirtió la vacilación, cuando sus dos paladines, en medio de una avanzada, prefirieron irse de viaje a tierras desconocidas y allí, con mayor calma, decidir si iban a compartir el nuevo rumbo.

Desprecio

A su retorno, las abogadas habrían comunicado su maestro la decisión de no seguirlo en esta nueva incursión, pues lo azulado de la empresa no era el tono que buscaban para su futuro. Con el desprecio consumado, su sponsor les soltó la mano y ambas quedaron a su propia merced.

Confiadas de que ya tenían lauros suficientes, reclamaron la jura que había quedado pendiente, la cual se vio retrasada una y otra vez, hasta que finalmente les fue comunicado que ya no eran bienvenidas y que deberían buscarse otro destino.

Despreciadas, las letradas habrían vuelto sobre sus pasos y buscaron nuevamente a su primer patrocinador, quien tampoco las recibió, pues ya no había lugar para ellas en el mesón, por lo que se quedaron sin el pan y mucho menos con la torta.

Frustradas, y con la experiencia del viaje en sus retinas, las abogadas buscan ahora justicia y exigen que se cumpla el ascenso convenido, acuerdo que ya expiró para el nuevo faraón, quien parece no moverse de esa decisión, aún con la amenaza de escándalo incluida.