BUENOS AIRES.- La lucha por no bajar de categoría comenzó desde muy temprano para Arsenal, que necesita sacar un colchón de puntos importantes para evitar jugar la Primera Nacional el año próximo. En ese sentido, ayer Flabián Londoño Bedoya se convirtió en el héroe y villano en cuestión de segundos: metió el gol agónico y se fue expulsado por doble amarilla.
El delantero que pertenece a River Plate ingresó en el complemento y supo aprovechar a la perfección la oportunidad que se le presentó. Cuando el partido se moría y parecía ser que no iba a haber diferencias en el juego, llegó el remate del colombiano. Más allá de la floja respuesta de Sebastián Moyano, fue un grito de desahogo.
Luego de nueve partidos, consiguió sumar su primer tanto con la institución de Sarandí. El futbolista decidió celebrarlo sacándose la camiseta ante el agónico triunfo cuando al partido solo le restaban segundos por jugar. Ahí se acercó el árbitro y le mostró la segunda amarilla, que derivó en la expulsión y su suspensión para la fecha 14.
Arsenal sigue lejos
Más allá de superar la línea de Independiente en las posiciones y abandonar la última colocación que compartía con el Tatengue, sigue lejos en su objetivo. Está cómodamente último en los promedios, donde solo tiene a Sarmiento de Junín a 11 unidades y a Platense a la misma distancia, aunque con un juego menos. Necesita un milagro para seguir con vida.
Unión, hundido y con futuro preocupante
Más allá de la llegada de Sebastián Méndez en lugar de Gustavo Munúa, el semblante no cambió y sigue acumulando derrotas. Ayer sufrió la séptima en 13 partidos, que lo dejó en la última colocación en soledad con ocho unidades. De seguir así a fin de año, sería el equipo que bajaría a la Primera Nacional por la tabla anual.