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Salta

Sergio Leavy presentó una lista que solo favorece a la Libertad Avanza en Salta

El senador Leavy dice combatir con firmeza los postulados de ese espacio libertario.

Sergio Leavy

SALTA (Por Diego Nofal).- La política de Salta se encuentra sumida en una profunda perplejidad. Los últimos movimientos del senador nacional Sergio Leavy desafían cualquier lógica electoral tradicional. Su decisión de encabezar una lista propia para las elecciones de octubre con La Libertad Avanza enfrente genera más preguntas que respuestas. Este giro inesperado parece carecer de sentido en un análisis superficial de poder real.

Sin embargo, sus efectos en el tablero político provincial son absolutamente predecibles y dañinos. La única fuerza que sale claramente beneficiada de esta maniobra es La Libertad Avanza. Durante meses, el senador coqueteó de manera ostensible con el espacio Fuerza Patria. Mantuvo prolongadas negociaciones y aparentes acercamientos con sus referentes.

Toda esa performance tenía un objetivo claro para los observadores. Buscaba generar una interna complicada dentro del justicialismo local. Su estrategia consistía en posicionarse como un actor indispensable para cualquier alianza. Pretendía asegurarse un lugar privilegiado en la boleta del Partido Justicialista. Ese juego de sombras era su carta de presentación para las tratativas.

Pero la realidad se impuso de la manera más brutal y sorpresiva. A la hora de las definiciones concretas, Leavy ejecutó un viraje de ciento ochenta grados. Descartó por completo cualquier entendimiento con sus supuestos aliados circunstanciales. Optó por lanzar su propia lista de candidatos a senadores y diputados nacionales. Esta decisión rompe por completo con la tradición política que él mismo dice representar.

Ningún analista serio comprende la decisión de Leavy

Su movimiento fractura aún más al ya debilitado espacio peronista en la provincia.Ningún analista serio comprende la jugada final del legislador nacional. Su lista propia tiene entre pocas y ninguna posibilidad concreta de victoria. Cualquier cálculo electoral elemental arroja un resultado demoledor. Leavy no alcanzará a sumar ni un tercio de los votos necesarios para asegurar una banca. Su espacio político no cuenta con el arraigo territorial ni la estructura para semejante hazaña.

Esta aventura electoral parece condenada al fracaso desde su mismo nacimiento. Lo que sí se puede prever con total certeza es el efecto de su postulación. Su fuerza política actuará como un imán para los votos desencantados con la gestión oficialista. Le quitará apoyo crucial tanto a Fuerza Patria como a la lista del gobernador Gustavo Sáenz. Fragmentará el voto opositor y oficialista en un momento de máxima polarización.

Este drenaje de sufragios beneficiará de manera indirecta pero contundente. Los únicos ganadores reales de este caos son los candidatos de La Libertad Avanza.

Este desenlace resulta paradójico y profundamente preocupante. El senador Leavy dice combatir con firmeza los postulados de ese espacio libertario. Sin embargo, sus acciones concretas allanan el camino para su eventual triunfo electoral.

Su estrategia personalista debilita a las fuerzas que podrían hacerle frente al fenómeno ultra. El misterio central radica en comprender sus motivaciones finales reales. ¿Ignorancia política, cálculo erróneo, o existe un acuerdo tácito no declarado?

Sergio Leavy

Todo bajo una densa bruma de sospechas

Todo el proceso se encuentra rodeado de una densa bruma de sospechas. La confusión es el único elemento que parece reinar en este panorama. La ciudadanía salteña observa con desconfianza y hastío estas pulseadas internas. Este ciclo electoral recién comienza y promete deparar numerosas sorpresas. La jugada de Leavy introduce una variable de imprevisibilidad absoluta. Su verdadero costo final lo pagará la sociedad con más fragmentación y bronca.

La historia política juzgará con dureza este capítulo de ambiciones desmedidas. Los personalismos terminan siempre sacrificando el interés general de la provincia. Salta merece un debate serio sobre sus problemas reales y urgentes. Necesita propuestas concretas para superar la crisis económica y social. En cambio, la clase política ofrece este espectáculo triste de egos y traiciones. El verdadero perdedor en esta pulseada sin sentido es el pueblo salteño.

Sergio Leavy
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