SALTA.- (Por Renato Ocampo) La reciente configuración del Acta de Labor Parlamentaria para la 3ª Sesión Ordinaria de la Cámara de Diputados de Salta revela una desconexión preocupante entre las necesidades urgentes de la ciudadanía y la agenda política de sus representantes. A pesar de contar con una estructura administrativa robusta, los resultados tangibles en términos de leyes sustantivas son prácticamente nulos.
El predominio de la «Declaración»
La labor parlamentaria parece haberse convertido en un ejercicio de mera expresión de deseos más que en una usina de soluciones jurídicas. De los expedientes presentados para esta sesión, la gran mayoría son proyectos de declaración que «verían con agrado» acciones del Poder Ejecutivo, tales como la creación de una sección policial en Payogasta o refacciones edilicias en el Registro Civil de Joaquín V. González.
Si bien estas necesidades son reales, el uso sistemático de la declaración en lugar de la gestión legislativa directa evidencia una falta de iniciativa para legislar sobre cuestiones de fondo que transformen la calidad de vida de los salteños de manera permanente.
No se discute la situación de personal de limpieza en las escuelas, que se encuentran en una precariedad absoluta, o el reclamo de los policías jubilados, ni ninguna cuestión vinculada a las necesidades de la gente.
Debate sin dictámenes
La mayoría de los proyectos para esta sesión, se presentan sin dictamen de comisión. Esto quiere decir que, no hubo acuerdo político en los temas o bien ni siquiera existe la voluntad de ser tratados.
El bloque de La Libertad Avanza, por ejemplo, sostiene un proyecto del actual senador, Roque Cornejo, para derogar la Ley 8.419, que aplica impuestos al sector minero. Con el discurso de la “promoción de empleo” los libertarios buscan beneficiar a sectores empresarios en vez de garantizar más y mejores condiciones laborales para los salteños afectados en los trabajos de la minería. Esto es poco probable que prospere ya que este espacio se encuentra en minoría dentro del recinto.
El “chascarrillo” del día con Mónica Juárez
La diputada oficialista no tuvo mejor idea que presentar un proyecto para que las empresas concesionarias de automóviles, envíen un e-mail con información sobre los “Planes de Ahorro”, para evitar sorpresas en dichas operaciones comerciales.
Es realmente insólito siquiera tener que relatar esta situación. Actualmente cualquier empresa de estas características, envía no solo la información previamente sino que, además de encuentros presenciales, también se firman contratos comerciales, que ya están regulados y legislados previamente, donde se especifican todas las condiciones del vínculo comercial a realizar.
Crear una ley para que una empresa envíe un mensaje informativo, es lisa y llanamente una “tomada de pelo” y un desperdicio de recursos públicos.
Gasto público sin contraprestación de resultados
Para los funcionarios públicos y la sociedad en su conjunto, resulta urgente cuestionar la eficiencia del gasto. La Cámara mantiene una compleja organización de autoridades, bloques políticos y comisiones que perciben remuneraciones financiadas por el erario público, sin embargo, la producción legislativa efectiva se ve opacada por temas de nulo impacto local, como por ejemplo, el proyecto de declaración para repudiar declaraciones presidenciales sobre conflictos internacionales en Medio Oriente.
La acumulación de expedientes sin dictámenes de comisión y la prioridad otorgada a temas declarativos por sobre las reformas ponen en duda la prioridad de esta Cámara. Mientras el sistema de dietas y contrataciones sigue operando regularmente, la agenda del «pueblo» parece haber quedado en un segundo plano, supeditada a un ritual parlamentario que, hasta ahora, ofrece más simbolismo que soluciones concretas