SALTA – La reforma de la Carta Orgánica Municipal sumó un nuevo giro político luego de que La Libertad Avanza (LLA) aceptara modificar uno de los artículos más cuestionados por el sector turístico de la capital salteña. Tras reuniones con distintos representantes empresariales, los convencionales libertarios dieron marcha atrás con la redacción, que había sido realizada sin consulta previa.
La polémica se había generado por la redacción original del artículo 91, impulsado por el bloque libertario en la Convención Municipal, que limitaba la intervención del Estado en materia turística únicamente a “casos excepcionales debidamente fundados”. Empresarios y referentes del sector advirtieron que el cambio reducía el rol municipal en una de las actividades económicas más importantes de la ciudad.
Tras varios días de cuestionamientos públicos y reuniones con cámaras empresariales, los convencionales libertarios terminaron aceptando cambios en el texto aprobado días atrás. Incluso debieron modificar el reglamento interno de la Convención para poder volver a tratar un artículo que ya había sido votado.
Tensiones y críticas
Entre los puntos más criticados se encontraba la eliminación del Consejo Asesor de Turismo y la supresión de herramientas vinculadas a la promoción turística. Desde el sector privado advirtieron que esas modificaciones podían perjudicar una actividad que genera más de 55 mil puestos de trabajo en la provincia.
Finalmente, se decidió retirar la frase que restringía la intervención estatal y avanzar hacia una redacción más cercana a la postura planteada por el municipio y las cámaras turísticas, que reclamaban mantener funciones de planificación, promoción y fiscalización por parte del Estado local.
La marcha atrás expuso además tensiones internas dentro del espacio libertario. Durante toda la semana, sus convencionales habían defendido públicamente el texto original y denunciado supuestas “campañas de desinformación” por parte de quienes cuestionaban la reforma. Sin embargo, la presión política y empresarial terminó forzando una renegociación del articulado.
Desde distintas cámaras empresariales celebraron la decisión de revisar el texto y sostuvieron que el turismo necesita políticas públicas activas para sostener el crecimiento de la actividad en la ciudad y la provincia.