Un emotivo momento se vivió en los minutos previos al GP de Mónaco. Los pilotos se reunieron en el inicio de la grilla de partida para rendirle un sentido homenaje al gran Niki Lauda quien falleció hace algunos días atrás. De esta forma comenzaba la competencia que estuvo cargada de emotividad a lo largo de todo el fin de semana.

Adelante Lewis Hamilton en la primera posición marcaba el destino de una parrilla colmada de sorpresas. Atrás del inglés se ubicaba Valtteri Bottas que el sábado se quedó con un sabor amargo por no lograr quedarse con la pole. Luego un abanico de incertidumbres encabezado por Max Verstappen que demostró tener un auto muy competitivo pero sin saber hasta cuando podía aguantar ese Red Bull.

Ferrari trataba de reponerse del gran error cometido el sábado que le costó largar desde la posición 16 al joven Charles Leclerc. Adelante estaba Sebastian Vettel en la cuarta posición tratando de hacer lo posible para mantenerse cerca de los punteros con un auto claramente inferior con los punteros.

El monegasco de Ferrari no la pasó nada bien en solo un puñado de vueltas. Salió decidido a recuperar terreno y lo estaba logrando hasta que se encontró con Nico Hulkemberg con quien tuvo un roce y rompió el neumático trasero que lo obligó a ingresar a los boxes. El auto no quedó bien y le permitió estar algunas vueltas más en las calles de su ciudad.

Leclerc tuvo que abandonar y dejar allí las esperanzas que tuvo de ser uno de los candidatos cuando el sábado se quedaba con la última sesión de entrenamientos. Ferrari deberá trabajar de manera intensa sobre el temperamento de este joven que demostró tener talento pero choco con su inexperiencia y los errores del equipo.

La carrera la dominaba Hamilton con Verstappen muy cerca y amenazando la posición. Pasada la mitad de la competencia el inglés empezó a evidenciar algunos problemas en su Mercedes Benz. El holandes de Red Bull fijó su objetivo y mantuvo la presión sobre el líder que tuvo que defenderse tratando de cuidar un neumático muy castigado.

Fue una lucha cerrada, increíble que generó una gran expectativa. Así Vettel planteo una interesante estrategia dejándolo a los punteros pelearse entre ellos y mantenerse a distancia pensando en la chance de ganar la carrera. El alemán logró una bocanada de aires fresco en un fin de semana muy difícil para el equipo italiano.

Al final de la dura batalla el inglés Lewis Hamilton logró la sexta victoria consecutiva para Mercedes Benz en la temporada que lo afirma en la cima del campeonato. Sebastian Vettel logró un gran consuelo al llegar segundo enfrentando muchas adversidades de un equipo que no encuentra el equilibrio interno. Bottas llegó tercero sin penas ni gloria.