2019 WTCR Race of Hungary

La Copa Mundial FIA de Turismo (WTCR) desembarca este fin de semana en el circuito callejero de Vila Real, Portugal, para la sexta presentación de su calendario 2019. La 50° edición de una competencia automovilística en la pista ibérica, es también la última prueba en continente europeo antes de que la categoría inicie su periplo asiático. Néstor Girolami llega a este escenario portugués cuarto en el certamen, todavía muy cerca de los punteros, incluyendo al líder, su compañero en All-Inkl.Com Münnich Motorsport, Esteban Guerrieri.

El cordobés se ubica a 61 puntos de su compatriota, pero todas las posibilidades siguen abiertas desde el momento que, solo en esta prueba, son 85 las unidades en juego. El WTCR viene demostrando su alto grado de competitividad en cifras que son elocuentes. La serie lleva 15 carreras disputadas con nueve ganadores diferentes que condujeron autos de siete marcas. Una particularidad de este evento es que su reglamento obliga a cada piloto a dar una vuelta “Joker” (concepto tomado del Rallycross) que consiste en pasar por un sector alternativo una vez en las tres competencias, aunque no antes del tercer giro.

Este sitio se encuentra en la curva 26, la última del trazado. El circuito emplazado en las colinas de Vila Real no es nuevo, pues sus orígenes se remontan a 1931, cuando se hizo en un dibujo de 7.150 metros una prueba que ganaron Gaspar Sameiro y Ercilio Barbosa con un Ford A. Sus fundadores pidieron al municipio un impuesto a cada kilogramo de carne vendido en la localidad para recaudar fondos destinados a su construcción.

Con el tiempo su uso fue muy discontinuo, pero el WTCC y ocasionalmente el ETCC (Turismo Europeo) mantuvieron su actividad estable desde 2015, aunque en la variante moderna que tiene una cuerda de 4.785 metros. Pese a ser un circuito urbano, en su zona más veloz, estas máquinas alcanzan por un instante 240 km/h. El récord del lugar le corresponde a Thed Björk, quien el 24 de junio del año pasado marcó con un Hyundai i30 N 1m59.824s (a 143,902 km/h de promedio).

El cordobés, Néstor Girolami aseguró que: «Vila Real tiene sus complicaciones, pero es lindo para manejar por su variedad de sectores, que van desde curvas rápidas y lentas a chicanas, ‘pianitos’ altos, eses y desniveles poco comunes para una pista urbana. Será mi tercera vez allí. Y es ni más ni menos que debuté en el WTCC en 2015 justamente con un Honda. La otra fue en 2017, cuando con otro auto fui séptimo en el primer entrenamiento, octavo en Carrera 1 y noveno en la segunda».

Además el «Bebu» comentó: «Como equipo, vamos a Portugal habiendo dejado atrás una primera mitad de temporada que debería calificar como inmejorable. Muchos pilotos estamos cerca de la punta del torneo cuando resta una cantidad importantes de puntos por repartir. El hecho de que Esteban vaya primero entre los pilotos y yo cuarto y el equipo también lidere en su respectivo campeonato habla a las claras del buen trabajo realizado y de que el Honda Civic Type R es uno de los vehículos más efectivos en casi todos lados. Ahora nos toca mantener el nivel aunque en Vila Real cargaremos algunos kilos más de los que nos gustaría, concretamente 60 contra el resto de las marcas que van más livianas. Será determinante salir bien parados de la clasificación».

En la mañana del viernes los participantes realizarán un ejercicio que es habitual detrás del pace-car durante un rato para luego cumplir desde las 13:00 (hora argentina) con el primer entrenamiento. El segundo queda para el sábado a las 5:00 (ambos son de 30 minutos). Ese día, a partir de las 7:00, se llevará a cabo la clasificación (40m), seguida por la Carrera 1 (11 vueltas) a las 11:15. De esta forma se pondrá en marcha una nueva cita del Campeonato Mundial de Turismo.