Un triunfo que confirma el potencial de Verstappen

El GP de Alemania ha sido sencillamente una carrera totalmente alocada, impensada. Impredecible para todos aquellos que sabiendo los pronósticos de lluvia, se imaginaban una nueva muestra de dominio de Mercedes Benz sobre el resto, y alguna sorpresa producto de las estrategia y las decisiones que suelen ser decisivas cuando las precipitaciones suelen generar errores en los equipos. Así se presentaba la previa de la competencia en Hockenheim.

Desde el inicio el equipo Red Bull trazó un plan de carrera pensado hasta el más mínimo detalle. Comprendió el margen de imprevisibilidad que genera el clima y busco explotar al máximo el potencial de Max Verstappen. El holandés tuvo una partida fallida, al momento de ponerse en verde el semáforo, el auto quedó patinando y esto le hizo perder varias posiciones. Sin embargo, Max no dejó que esto alterara su concentración. El piloto siguió con el objetivo fijo, y mantuvo la estabilidad emocional para continuar su recorrido hacia el objetivo final.

La competencia no daba respiro. Cada momento era definitorio. El equipo Red Bull leyó muy bien las condiciones del clima y actuó en consecuencia. Llamó a su piloto cuando era necesario arriesgando lo justo. Logró sostener un buen trabajo de Pierre Gasly para tenerlo cerca de Max en caso de ser necesario. Verstappen hizo todo bien, incluso cuando la situación se puso complicada, luego del recambio de neumáticos. Esta acción lo llevó a realizar un trompo completo, producto de no haber logrado la temperatura de los neumáticos que correspondía.

En la adversidad sacó chapa de campeón y se sobrepuso con grana actitud. «Ha sido increíble ganar al final, ha sido complicado tomar las decisiones adecuadas y había que estar muy concentrados. He cambiado a secos y he hecho un trompo de 360 grados muy bonito, por supuesto tenía que cometer muy pocos errores y es increíble poder ganar aquí en Alemania. Vamos aprendiendo a lo largo de los años y estoy muy contento con el resultado que hemos conseguido hoy aquí» comentó Verstappen.

El joven holandés ya había alcanzado el triunfo, el primero de esta temporada para él y el equipo Red Bull, justamente en Austria, en su casa corriendo en el circuito Red Bull Ring. Allí también cerró un excelente trabajo, logrando trepar en el clasificador luego de haber tenido una largada fallida, al igual que este domingo en Alemania. Pero se recuperó y a fuerza de manejo logró quedarse con la victoria. Algo similar pasó en Alemania. Ahora con los puntos obtenidos se afirma en la tercera posición detrás de Bottas que escolta a Hamilton en la lucha por el título. Después de muchos sinsabores de parte del holandés

Después de muchos sinsabores de parte del holandés, de aquellos días donde el temperamento de un joven talentoso dominaba sus maniobras llevándolas al límite sin medir sus consecuencias, pagan caro las mismas. Surgió este piloto firme, frío y sin especular para ir por todo, pero con los recaudo necesarios que le permitan no cometer los errores del pasado. Ya lo demostró en Austria, y ahora lo confirma en Alemania. Está claro que Red Bull y Max Verstappen son una combinación peligrosa que está logrando el apoyo de Honda para pelear por cosas importantes.

Ahora las posiciones en el campeonato de pilotos están igual. Verstappen no solo se acercó y achicó la distancia con Hamilton primero y Bottas segundo, sino que se afirma alejándose de Vettel a pesar del segundo puesto de Hockenheim. El holandés se posiciona de manera distinta en las puertas del final de la primera parte del certamen, justo cuando las evoluciones y los nuevos desarrollos empiezan a jugar un papel importante.