Williams encontró el rumbo, ahora debe traducirlo a la pista

El equipo Williams Racing es el más débil de toda la parrilla de la Fórmula 1, eso es así y la realidad da cuenta de esto. Es cierto que desde aquel inicio de año, cuando no pudieron realizar los primeros día de pruebas en Barcelona por no contar con las piezas necesarias, al momento que hoy atraviesan han pasado muchas cosas. El equipo logró redireccionar sus trabajos, logró una gran organización y empezó a mostrar fuertes destellos de recuperación después de haber tocado fondo.

La escuadra llegó al receso de verano con un panorama mucho más alentador del que se esperaba en el inicio. Técnicamente volvieron a mostrarse firmes a pesar de mantenerse fuera de la zona de puntos. A primera vista parece que los autos no muestran reacción, pero cuando se analiza los resultados parciales y se empieza a detallar el potencial, van apareciendo datos importantes que generan un alto grado de esperanza para el futuro a mediano y largo plazo.

Hoy, la escudería cuenta con dos pilotos importantes en el rearmado de este rompecabezas denominado Williams. Robert Kubica tuvo que trabajar mucho para volver a pilotear un auto de Fórmula 1, después de tantos inconvenientes que le causó el accidente en Rally. Percance que condicionó la movilidad de su brazo derecho. Pero peleó y logró sentarse nuevamente en un F1. George Russell es un joven talento que llegó a la máxima categoría con grandes pergaminos. Mostró todo su potencial en las categorías menores y eso le abrió la puerta al ‘Gran Circo’.

Este desarrollo tiene una cabeza que dirige el destino y es Claire Williams. La mujer inglesa que se cargó la responsabilidad de llevar adelante el rearmado del equipo que fundó su padre, y que por momentos fue dominador absoluto de la Fórmula 1. Ella es consciente que todos los cambios realizados durante este proceso todavía no han impactado en la pista. Las modificaciones técnicas a partir de la llegada de nuevo personal junto a nuevas ideas y formas de trabajo, no logran impactar en el potencial de los autos, pero eso es cuestión de tiempo.

«Creo en el trabajo que hemos puesto y que la gente no puede ver, porque es todo detrás de cámaras, entonces quieres creer que el trabajo, el cambio que ha habido en Williams, del cual estoy muy orgullosa, va a dar sus frutos en el futuro. Y estoy realmente emocionada por ello. Se han introducido cambios culturales con el nuevo equipo y son líderes de la nueva generación del negocio» aseguró Claire Williams, demostrando su gran apuesta a un futuro que deberá empezar a demostrar los resultados.

La máxima responsable de la estructura de Grove sabe que no existen tiempos, pero los resultados sirven para confirmar el rumbo. «Nunca iba a ser una solución rápida, porque eso es solo poner un parche. Tuvimos que llegar a la raíz de todos nuestros problemas y solucionarlos. Sentimos que hemos pasado nuestro punto de retorno, estamos bien por ese camino y comenzaremos a ver los frutos de eso. En 2021, desde una perspectiva de límite de costes y distribución de fondos de premios, puede ser muy positivo para nosotros cuando los primeros años comiencen a materializarse» aseguró Claire

También, la hija de Sir Frank Williams se refirió a los futuros cambios reglamentarias y cuál puede ser su impacto en el público. «Espero es que elaboremos un reglamento que permita una mejor competición y, por lo tanto,  un mejor espectáculo para nuestros aficionados. Son lo único que importa, porque si no los tenemos, no tendríamos nuestro trabajo», concluyó Claire Williams, quien sigue adelante buscando recuperar uno de los equipos más representativos de la historia de la Fórmula 1.