Ferrari tiene que cambiar. El equipo más representativo de la historia de la Fórmula 1 debe volver a ser lo que hace mucho tiempo no es: competitivo. Hace más de una década que no logra un título y eso es inadmisible para ‘La Casa de Maranello’ y para el precio de una historia cargada de triunfos y éxitos. Para ello el equipo italiano apunta a renovar la potencia del impulsor que se pondrá sobre el modelo SF90 en la competencia de Bélgica.

Los datos que dejó la primera parte de la temporada apuntan especialmente a la baja carga aerodinámica que muestra el auto en las curvas de mediana y baja velocidad. Sin dudas, el diseño que acompaña al SF90 no es el mejor y no ha logrado hermanarse con las nuevas especificaciones que propuso el neumático Pirelli para esta nueva temporada. Desde el comienzo del año en Australia, el equipo italiano se posicionaba como el principal candidato, pero la decepción fue grande.

Luego de una muy buena etapa de preparación durante los ensayos invernales de Barcelona, las chances de Ferrari de igualar a Mercedes eran concretas. Había demostrado confiabilidad, potencia y un auto firme que luego no pudo sostener con el correr de las competencias. «Nos sorprendió nuestro bajo rendimiento al comienzo de la temporada. Puede que no estuviésemos pensando en superarles a Mercedes, pero sí en ir tan rápido como ellos. Y no fue el caso en Australia» ha reconocido Mattia Binotto.

«Estos neumáticos requieren más carga aerodinámica para calentarlos y hacer que funcionen. Si pudiera volver un año atrás, me concentraría más en la carga aerodinámica en comparación con lo que hicimos, incluso con la desventaja de tener un poco más de resistencia» aclaró el máximo responsable del equipo italiano dejando en claro que el paquete aerodinámico del SF90 todavía tiene falencias importantes que deben mejorar.

Este receso llega en un momento justo para Ferrari. Este será el periodo donde la escuadra deberá perfeccionar la aerodinámica de su auto para lograr capitalizar todo el potencial que pretende inyectarle a su nuevo impulsor. Binotto es consciente que esta situación sería totalmente diferente si en la competencia de Bakú, Charles Leclerc hubiera alcanzado su primera victoria dentro de la Fórmula 1, pero un problema en la unidad de potencia se lo impidió.

En Austria el monegasco tuvo el triunfo en sus manos, pero no pudo concretar la victoria que cayó en manos de Max Verstappen. Hoy la realidad sería distinta. Las opciones de Ferrari deberían ser otras, pero la realidad es el presente y los italianos deben afrontar este momento pensando en mejorar sus especificaciones para el futuro. «Perdimos algunas oportunidades, y si ahora viésemos los resultados con algunas victorias, la imagen sería completamente diferente» disparó Binotto.

Ferrari está en la puerta de poder mejorar. No pude cometer más errores y debe centralizar sus objetivos en elevar su potencial competitivo para mantenerse dentro de los tres mejores equipos de la actualidad de la Fórmula 1. El comienzo de la temporada fue viendo el avance de Mercedes y tratando de alcanzar a los alemanes. Este paréntesis encuentra a los italianos peleando con Red Bull, que hasta el momento logró sacarle una ventaja importante.