El joven piloto monegasco Charles Leclerc es la gran apuesta que tiene Ferrari a futuro. Los italianos concentran todas sus esperanzas en uno de los grandes talentos que esta dando el automovilismo deportivo y que pudo demostrar todo su potencial en las categorías menores. Su equilibrio y talento conductivo lo llevaron a formar parte de Alfa Romeo primero y luego ocupar el lugar que dejó Kimi Raikkonene cuando en Maranello entendieron que era necesario hacer el enroque.

Leclerc piso fuerte de entrada. En las primeras fechas ya dejó en claro que puede estar a la altura de Sebastian Vettel y que su principal objetivo es afirmarse en la escudería buscando triunfos y campeonatos. El monegasco no llegó para ser segundo ni estar a las sombras de nadie y a fuera de manejo y buenas actuaciones ya impuso su impronta dentro del equipo italiano. Falta lograr ese paso importante y determinante para todo piloto: su primera victoria.

En Ferrari no han tenido una buena primera mitad del año y las vacaciones de verano han sido un bálsamo para la escudería más importante de la Fórmula 1 que hasta acá no logró ganar en la presente temporada. Eso no es gratis y las exigencia de los italiano pide a gritos que los autos rojos ganen una competencia. Paralelamente a esto, Leclerc tuvo en sus manos dos chances claras de obtener su primer triunfo dentro de la categoría. Una fue en Barhien pero un problema de motor se lo impidió y la otra chance se le escapó en Austria por la superioridad del Red Bull de Verstappen.

Sebastian Vettel también tuvo su oportunidad de alzarse con el triunfo pero una maniobra, polémica con Lewis Hamilton le impidió ser el primer ganador de Ferrari en este año 2019. Algunos podios más solamente lograron apaciguar en algo las ansias de los «Tifosis» que ya prácticamente perdieron las esperanzas de pelear por el campeonato de pilotos y de constructores que dada las circunstancias, todo indica que volverán a quedar en manos de Mercedes.

Para Charles Leclerc la primera victoria dentro de la Fórmula 1 es su principal objetivo. Por él y por Ferrari. Pero entiende que no es una obsesión. Tal vez una buena jugada psicológica para no dejar que los nervios y la ansiedad por alcanzar el triunfo puedan llegar a entorpecer su trabajo sobre el modelo SF90 que puso Ferrari en pista para este año. El monegasco ya demostró un frío temple para correr y tomar las decisiones correctas bajo presión de carrera.

«El objetivo desde el comienzo de la temporada es conseguir mi primera victoria, pero no es una obsesión y trato de concentrarme en mí mismo y progresar paso a paso. Sigo convencido de que el éxito vendrá. A principios de año, quería entender el coche tratando de adaptar mi estilo de pilotaje» sostiene Leclerc al referirse a la presión que puede significar no haber obtenido su primera victoria no solo para él en lo personal sino para Ferrari durante este año.

«En un momento, logré hacer buenas actuaciones, pero luego sentí que había mas rendimiento y eso me ayudó. Antes del Gran Premio de Francia, buscaba una buena sensación con el coche. Después de eso, creo que cambié un poco mi enfoque y creo que adapté el monoplaza un poco a mi estilo, lo que me ayudó mucho» sostuvo Charles realizando un rápido análisis de lo sucedido hasta acá y sus sensaciones sobre un auto que tuvo que ir conociendo con el correr de las competencias en esta primera mitad de temporada.