Por lo general en el automovilismo mundial ganar la primera carrera es la más sufrida y esperada. Cuesta más de la cuenta y tardar en llegar, más allá de raras excepciones. las ansiedades, las ganas y las presiones suelen atentar contra el mismo piloto que es el principal interesado en que la victoria llegue. Así le pasó a Charles Leclerc que desde su llegada a Ferrari luego del paso por Sauber-Alfa Romeo ya se perfilaba como uno de los serios candidatos a obtener rápidamente un triunfo. Al llegar a Maranello su primer triunfo cotizó en alza y era solo cuestión de tiempo.

Su primera chance apareció en la noche de Barhein. Pero a suerte y una falla mecánica irrumpieron en el destino del monegaso que sorprendió a mucho y terminó de confirmar las sospechas de otros. «A mí lo de Charles no me sorprende porque le conozco, sé de lo que es capaz» aseguró René Rosin, director del equipo Prema donde Charles corrió y fue forjando u talento dentro de la Fórmula 2 antes de desembarcar en la Fórmula 1 en el año 2018.

Rosin es uno de los que han influido en la vida del joven piloto de Ferrari para encausarlo en ese destino que hoy lo tiene como el primer piloto de su país en ganar en la máxima categoría. Lelerc ha demostrado talento, pero además dejó en claro su frialdad y una gran personalidad para buscar los objetivos deseados. Desde que se calzó el buzo rojo, este chico disparó un mensaje claro y directo, no venía a la escuadra más importante de la categoría para ser segundo o escudero de nadie a pesar de tener que resignar alguna posición en las primeras competencias en favor de Vettel.

La historia también tiene esos caprichos raros que con el tiempo tal vez se terminen de entender. Leclerc ganó su primera carrera justamente en un circuito tradicional, histórico y mítico donde aquellos grandes suelen dejar su marca. Alguna vez lo hizo un joven alemán llamado Michael Schumacher quien lograba conocer el sabor del triunfo por primera vez justamente en Spa-Francorchamps donde el domingo Leclerc también vivió la misma sensación del siete veces campeón del mundo.

El ex piloto de Fórmula 1 y también de Ferrari, Marc Gené aseguró que: «Ha aprendido mucho del estilo de trabajo de Ferrari y de Vettel, que es muy metódico y analítico. Charles empieza en esta línea, que es la correcta, más ‘estilo Schumacher» sostuvo el español que vive desde adentro del equipo las etapas que ha ido cumpliendo Leclerc inclusive desde su arribo a Sauber-Alfa Romeo donde la escuadra italiana tiene directa injerencia en determinadas decisiones.

Charles Leclerc demostró un gran equilibrio mental. El poder psicológico debe ser un factor determinante en el armado de un rompecabezas para conseguir un buen piloto. Los condimentos exactos son cruciales para determinar el talento y e temple que le permita ser campeón de mundo. El monegasco tuvo dos momentos importantes en su carrera deportiva. El día que ganó en la F2 en Bakú en 2017 fue horas después de haber despedido a su padre que había fallecido. pero el debía correr. En Spa Charles concentró toda su atención luego de enterarse la noticia del fallecimiento de Anthonie Hubert quien era su amigo y con quien había compartido muchas competencias.

Leclerc es pensante, no habla de más y sabe escuchar bien a sus ingenieros Mira y observa detenidamente los movimientos de sus rivales. Es cauto y entiende el lugar que tiene en el equipo y principalmente entiende el lugar que quiere tener dentro de la escuadra que demanda estar al cien por ciento permanentemente. Llegar al equipo italiano a los 21 años no es fácil, pero mantenerse es aun más complicado. Las presiones que genera cargar la historia significa tener un equilibrio mental, físico y emocional muy fuerte.