La resignación de Sainz por el abandono en Monza

McLaren volvió a mostrar su potencial. Pero no pudo traducirlo en buenos putos para el campeonato como lo tenían pensado a su arribo a Monza. El equipo de Woking otra vez dejó muestras de ser una escuderia firme, establecida en el lugar que tanto busco y que espera sea el trampolín para mejorar y volver a los lugares que solía frecuentar en otros tiempos dentro de la Fórmula 1. Todo estaba bien, salvo un detalle en el MCL34 de Carlos Sainz cuando ingreso a los pits que arruinó todo el fin de semana.

Un neumático mal ajustado y las aspiraciones a una sexta posición que se desvanecen y dejan con las manos vacías al español que hasta allí había echo todo bien, incluso peleando la posición con Alex Albon con roce incluido que abrió algunas dudas. La lucha con el tailandes puso en perspectivas el potencial del chasis británico y el motor francés contra un auto evolucionado como el Red Bull y un motor en franca recuperación como el Honda, tal vez en un momento de reacomodamiento, pero con un presente promisorio.

«Una pena, porque ese sexto puesto parecía asegurado: los Renault eran más rápido y Albon no me podía pasar. Me ha cogido con la blanda, pero creía que lo media sería más rápido. He tenido daños después del toque con Albon, porque he perdido una pieza de la parte trasera que me hacía perder dos o tres décimas por vuelta» aseguró Sainz al terminar su participación en el GP de Italia de una forma inesperada por lo demostrado en pista manteniendose en la lucha por la sexta posición.

«Estaba yendo todo bien hasta el pit-stop. Ha habido un poco de malentendido y no hemos podido continuar. Las paradas y las carreras están yendo muy bien este año, aunque hoy hayamos perdido 8 puntos. Otras veces hemos ganado muchos más puntos gracias a esto. Toca analizar y aprender, pero no estar demasiado tristes. Ha sido todo un poco desastre, pero todos somos humanos y podemos cometer errores» concluyó el español que no ocultaba su resignación por lo ocurrido en su detención.

La posición del equipo de Woking al final del campeonato supone una interesante incremento económico que servirá para el próximo año y darle un mayor empuje al desarrollo del nuevo auto que pondrá en pista la temporada 2020. Eso es un dato importante en los planes de Andreas Siedl que busca equilibrar los riesgo que debe asumir en el presente sin desequilibrar la balanza de los planes a futuro. «No voy a comprometer el desarrollo del coche de 2020 por el de este año, para nosotros es muy importante el del año que viene», aseguró el ingeniero alemán llegado este año a la escudería.

El plan de Seidl es segur adelante con lo previsto y de echo ya han designado un grupo de personas que están trabajando en los desarrollos que implementarán en la versión del año entrante de este modelo utilizado en esta temporada. esta todo planeado y pensado, no existe chace para que se altere un plan que los llevará de regreso al éxito aunque deben mantenerse en la cuarta posición la próxima temporada, Andreas sabe que este es el camino.

«Traeremos pequeñas cosas para las dos o tres próximas carreras por lo menos y a partir de ahí es algo que está abierto» aseguró el jefe de equipo que debe hacerle frente a las exigencias de Renault para modificar y explotar aun más el desarrollo logrado hasta acá con el MCL34. Sield se mantiene en su línea y sabe que a pesar de un pobre resultado en Monza no se va triste ni cabizbajo por que entendió que el potencial del auto esta para ser aprovechado con nuevas soluciones en el futuro inmediato.