Fernando Alonso tendrá su verdadera prueba de fuego este fin de semana en el terreno de marruecos. Allí el español correrá la competencia correspondiente al Mundial de la especialidad y podrá medirse contra los mejores exponentes de a categoría pensando en su participación en la próxima edición del Rally Dakar de Arabia Saudita en enero del 2020. El asturiano estará presente junto a su navegante y compañero de aventura, Marc Coma quien conoce a a perfección el significado de enfrentar este tipo de desafíos luego de haber ganado en varios oportunidades la carrera mas exigente del mundo corriendo en motos.

Esta es la prueba más esperada por Alonso ara definir su futuro. Durante los próximos días el destino pondrá a pruebas al asturiano para dejar en claro si realmente tiene la chance de correr el Dakar o decide abandonar la idea antes de comenzar. «Serán ocho o nueve días de coches, incluyendo pruebas, y muchos kilómetros, muchos más de lo que he hecho hasta ahora. Por eso, la idea más clara y concreta de cómo me siento y si quiero o no correr el Dakar será después de Marruecos» confiesa Alonso.

El español es totalmente consiente que se enfrenta a un desafío con grandes exigencias y deberá pelear con pilotos experimentados que hace años corren y disputan este tipo de competencias. Si bien el asturiano ha realizado una serie de ensayos que dieron un resultado positivo, esto ya es otra cosa y la exigencia es mayor. «Me estoy metiendo en un mundo totalmente diferente, en una tierra que mis rivales conocen muy bien. Marruecos es para ellos lo que Barcelona es para nosotros, para los pilotos de Fórmula 1. Hacen todas las pruebas allí».

«Sé que no estaré al nivel de los mejores, pero al mismo tiempo espero seguir aprendiendo, completar muchos kilómetros y ver qué sentimientos tengo. Todos me han dicho que es inolvidable pasar tantos días en el desierto, tener que hacer algunas reparaciones a veces, vivir la carrera ‘en la naturaleza’, sin la precisión ni las comodidades de la F1. ¿Algún objetivo?’ «No puedo decirlo en términos de competitividad, porque no tengo referencias» destacó Fernando Alonso que le baja las expectativas a os fanáticos y mantiene los pies sobre la tierra en cuanto a objetivos y resultados.

Es claro que Alonso no esta preparado para enfrentar a los mejores, Carlos Sainz padre, Nasser Al Attiyah, Sthepane Peterhansel será algunos de los que participarán de esta carrera, más Gillier De Villiers quien formó parte de los ensayos de principio de año con Toyota junto a Feranando Alonso y «Nani» Roma o Ten Brinke son quienes marcarán el lugar donde esta posicionado el español de cara al Dakar 2020 en su preparación y sus ganas de enfrentar el desafío.

A partir del sábado le espera una rutina muy dura al español. Serán 2.500 kilómetros de competencias entre dunas y terrenos totalmente adversos donde el asturiano deberá demostrar no solo su destreza como piloto intentando ir todo lo veloz que se pueda, sino también pondrá a pruebas la capacidad de recuperación ante la adversidad que mostrara el ex campeón de Fórmula 1. esta dura experiencia contará con 1.900 kilómetros de carrera cronometrada.

Alonso busca nuevos desafíos mientras mantiene su idea de volver a la Fórmula 1. Por el momento las condiciones para que esto suceda no han sido las mejores y parece que la ilusión de algunos de volver a ver al español sobre un auto de la máxima categoría se va diluyendo con el correr del tiempo. Fueron varias las versiones en los últimos tiempos pero ninguna pudo concretarse a favor del asturiano para el tan esperado retorno. Ahora solo resta esperar si el año entrante aparece alguna chance, algo poco probable para algunos analistas de la máxima categoría.