En McLaren quieren tener los pies sobre la tierra

Si hay un equipo que logro sobrepasar los límites de sus propios objetivos durante esta temporada dentro de la Fórmula 1, ese es McLaren. La estructura de Woking logró romper con años de malaria. Durante esta temporada no solo se mostró firme y contundente sino que además logró modificar sus objetivos a medida que avanzaba el año y los resultados lo posicionaban como el mejor del resto. Detrás de Mercedes, Ferrari y Red Bull. Los británicos consiguieron lo que pocos pensaron que lograrían, imponerse sobre el resto ara lograr una base sólida que le permita mirar al futuro con gran optimismo.

Esta recuperación tiene varios responsables. Tal vez el más importante es el CEO de la escudería Zak Brawn quien es el padre de la bestia. El pensó, diagramo y ejecutó una estrategia con claros objetivos a corto, mediano y largo plazo. Así empezó a mover las piezas a principio de año y estas fueron encajando a la perfección en un rompecabezas que se debía ensamblar de la mejor forma para lograr salir de tantos años de malos resultados y una serie de equivocaciones que llevaron a McLaren a una pésima ubicación en la grilla de la F1.

También hay que mencionar a Andreas Sield, el Jefe de Equipo que llegó desde Porsche para lograr un equilibrio interno en la escudería con dos pilotos jóvenes que llegaron a McLaren para ser los protagonistas. Carlos Sainz que llegó con un importante bagaje de experiencia y Lando Norris que trajo juventud y proyección a la escuadra. Ambos corredores entendieron desde el inicio la importancia de poner los intereses de la escuadra por sobre los propios y de allí los frutos inmediatos en la pista.

Pero ahora el desafío es diferente. Llegaron, se instalaron como la cuarta fuerza en la grilla de partida y ahora hay que mirar al futuro con otro optimismo. Es necesario entender que a partir de ahora habrá que pelear para alcanzar a los tres más importantes. En McLaren intentan ser cautos y desde ahora subrayan que no esperan grandes milagros el próximo año. Saben que será una temporada exigente que demandará resultados mucho más importantes que los de este año. Por eso en el seno del equipo intentan bajar la intensidad de los deseos.

«No esperemos milagros el próximo año. Si nos fijamos en Mercedes, les ha llevado un par de años estar en la posición en la que están o Red Bull, así que aún tenemos una cuesta por delante, llevará tiempo. Está claro que hemos superado las expectativas. Ahora tenemos que pulsar el botón de reinicio y empezar de cero el próximo año. La diferencia con los de arriba es muy grande. Nuestra meta es recortar esa distancia. Creo que tenemos el equipo correcto. Me siento bien con ellos, vamos en la dirección correcta. Lo mejor que podemos hacer es mantener la cabeza agachada y dejar que nuestro coche hable por nosotros» comento el propio Zak Brawn intentando poner paños fríos a las ansiedades que provocó el excelente año de McLaren.