La última sede que decidió suspender su lugar en el calendario de la Fórmula 1 en este año 2020 fue Bakú en una temporada tan conflictiva y problemática a partir del avance de la pandemia de Coronavirus que esta golpeando fuertemente a todo el planeta y que ha generado tantas complicaciones. Esta cita que debía correrse en el mes de junio tuvo que tomar la decisión de levantar su lugar ya que al ser una competencia callejera exigía que los operarios involucrados en el armado del circuito en las próximas semanas generando una situación de extrema gravedad. Por este problema y en forma de prevención es que las autoridades tomaron la fuerte determinación de suspender su fecha.

Las autoridades del GP de Azerbaiyán llegaron a esta decisión luego de un importante estudio realizado a partir de la suspensión del GP de Australia donde se observó que la situación golpeo sorpresívamente a las autoridades locales, a los directivos de Liberty Media y a la FIA, Federación Internacional del Automovilismo quienes debieron enfrentar un problema del cual no se tenía experiencia alguna y había que avanzar sobre un tema con cierto desconocimiento sobre el desarrollo de este virus.

“Quiero decir que no creo que ningún promotor deba estar en una situación como la de los promotores australianos, y lo siento mucho por Andy Westacott y su equipo. Creo que lo que tuvo que soportar es absolutamente terrible, y cancelar el evento en el último minuto es un desastre para el promotor. Hay mucho esfuerzo para participar en una carrera como esta» ha declarado Arif Rahimov uno de los principales promotores del Gran Premio de Azerbaiyán quien también tuvo que ser parte de la decisión de suspender la competencia.

Además, Rahimov continúo comentando que: «Australia también es un circuito temporal, por lo que gastaron mucho tiempo, dinero y energía para construir el circuito, y tomar la decisión en el último minuto de cancelar la carrera es un desastre absoluto, realmente algo que todos los promotores quieren evitar ahora”. Sin dudas esta situación es grave y se va a agravar aun más con el correr de los días y el avance de los meses consumiendo un año que los dirigentes de la F1 intentan salvar de cualquier forma.

“Tomamos la decisión antes de construir la pista. Fue uno de los puntos principales que nos propusimos. Realmente queríamos asegurarnos de no incurrir en gastos innecesarios. Sería un completo desastre si tuviéramos que gastar todo el dinero para construir el circuito pero finalmente no correr allí. Pospusimos la decisión por una semana y finalmente tomamos la decisión el último día antes del inicio de la construcción. De lo contrario, habríamos desperdiciado dinero, lo que no habría sido ideal, por supuesto”, añade uno de los principales promotores de la competencia de Azerbaiyán.