Los asombrosos números de Curry en la serie contra Portland

Fuente: NBA

Golden State Warriors se instaló en una nueva final de la NBA, y espera que se defina la Conferencia Este para conocer a su rival. El equipo de Steve Kerr aplastó a Portland Trail Blazers venciendo en los primeros cuatro partidos de la serie por la Conferencia Oeste, con asombrosas actuaciones del base Stephen Curry, quien acarreó a su equipo a su quinta final consecutiva.

El equipo de Oakland consiguió el boleto a la gran final de la NBA con una impecable actuación en la serie con Portland. La serie parecía cuesta arriba luego de la confirmación de la lesión de Kevin Durant. Sin embargo, otra de las estrellas del plantel se hizo con la responsabilidad de llevar al equipo a su décimo primera final de su historia, Steph Curry.

El oriundo de Akron, Ohio se subió el equipo a los hombros para registrar cifras impresionantes en una serie de la NBA. El base salió del último encuentro contra Portland Trail Blazers  con 37 puntos (4-9 dobles, 7-16 triples, 8-9 libres), 13 rebotes y 11 asistencias en 47 minutos, lo que le permitió promediar 36,5 por partido en la serie, la mejor de toda su carrera.

Previo a la última serie, el mejor registro de Steph Curry en seguidillas de partidos se remonta al año 2015, cuando promedió 33,7 puntos en cuatro enfrentamientos ante New Orleans Pelicans. Con 146 puntos, el jugador estableció el récord histórico en series definidas en cuatro encuentros, superando a el gran Shaquille O’Neal , quien marcó 145 puntos en las finales del año 2002. Abajo en la lista se ubican LeBron James (144) y Kobe Bryant (140).

El jugador de Golden State rompió su marca personal registrando al menos 35 puntos en cuatro partidos consecutivos. Además, el basquetbolista rompió marcas históricas al llevar 5 partidos seguidos con al menos 30 tantos y 4 triples, y alcanzar su su décimo séptimo partido con al menos 35 puntos y 5 triples.

Los Warriors alcanzaron su quinta final consecutiva, estableciendo una gran hegemonía en la actualidad. El presente de Golden State solo es comparable con el histórico equipo de los Boston Celtics de de Bill Russell, quienes lograron hacerse con nueve títulos de la NBA, disputando diez finales del campeonato de manera consecutiva entre los años 1957 y 1966.

Queda claro que la gran época que vive Golden State se debe a grandes jugadores como Stephen Curry. Desde la lesión de Kevin Durant, el base registró 195 puntos anotados en 207 minutos, por lo que se convierte en la pieza fundamental en la nueva clasificación de los Warriors a la gran final de la NBA.