España es el primer finalista del Mundial

En un partido plagado de emociones, España tuvo más consistencia y fortaleza mental para quedarse con la primera semifinal del Mundial de China al derrotar a Australia por 95 a 88. Fueron necesarios dos suplementarios en un cotejo más que parejo durante los últimos minutos. Ahora La Furia tendrá el objetivo de ir por el título, mientras espera a su rival, que saldrá del choque entre Argentina y Francia.

No fue el mejor partido para España, pese a que en el comienzo se pusieron arriba en el tablero. La potencia física de Australia guiados por el gran Patty Mills hacían que dominaran el trámite del juego. Sin embargo en el primer cuarto los dirigidos por Scariolo pudieron sobreponerse gracias a sus jugadores NBA y quedaron un punto arriba, cerrando un parcial de 22-21, aunque no reflejaba el marcador lo que se estaba viendo en cancha.

A partir de la segunda etapa del primer cuarto, Australia sacó su mejor versión. Una buena defensa y soltura para atacar. La defensa de La Furia no encontraba soluciones para el armado de Mills, que demostró por qué pertenece a la franquicia de San Antonio Spurs. Marc Gasol no estaba teniendo un buen cotejo, ya que no le estaba dando al equipo la solidez que venía mostrando a lo largo de todo el certamen. El tablero marcaba un parcial de 10-16, la mayor diferencia en todo el cotejo.

Scariolo no estaba conforme y le pedía a su equipo una cuota más de sacrifico y de sabiduría a la hora de defender. Hubo una leve mejoría en el comienzo del segundo tiempo, pero Australia no perdía el ritmo del juego, teniendo la rienda corta no sólo en lo que era el desarrollo del encuentro, sino también en el tablero, que los tuvo la gran mayoría del partido con una buena ventaja. Pero España no perdía la esperanzas, ya que la diferencia no pasaba de un dígito.

El momento de la verdad fue el último cuarto. Australia, que estaba jugando mejor, comenzó a cometer una gran cantidad de errores al momento de definir las jugadas. Marc Gasol comenzó a defender cada vez mejor y Sergio Llull lideró la ofensiva para acercarse cada vez más en el resultado. A falta de dos minutos había que descontar cinco puntos, pero la defensa española y la fluidez que comenzó a surgir facilitó que la ilusión se convirtiera en realidad.

En los últimos segundos y con una diferencia de dos, Australia tomó una pésimas decisiones que llevaron a el equipo europeo a empatar el resultado 71-71. Pese que los de Oceanía otra vez comenzaron a dominar, la fortaleza mental de los dirigidos por Scariolo hizo que en todo momento mantuvieran la ilusión de acceder a la instancia definitiva. Mills convirtió dos tiros libres para ponerse arriba, pero a falta de 13 segundos una falta a Gasol le permitió empatar desde la línea y llevar el partido a un segundo tiempo suplementario.

Los últimos cinco minutos fueron de España, que rápidamente saco una buena ventaja que no pudo ser descontada por el conjunto rival. Así quedó demostrado en el parcial, con un 15-8 a favor de La Furia, que se clasificó a una nueva final. Ahora irán por el título, al igual que en la edición del 2006, con el mismo entrenador al frente de un equipo que se mantiene el máximo nivel a lo largo de los años. En aquella ocasión se llevaron la medalla de oro en Japón. Ahora querrán hacerlo en China.