Fuente: Twitter oficial de CAAB.

La Selección Argentina tuvo un nivel extraordinario y aplastó a Francia por 80-66 para meterse en la gran final del Mundial de Básquet de China. Fue un resultado histórico que puso a la albiceleste por tercera vez en su historia en una final mundialista. Ahora se viene la gran final de la competencia, donde tendrá enfrente a nada menos que España, selección número del ranking Fiba, con un entrenador que sabe lo que es ganar la medalla de oro.

Previo al partido de mañana, el entrenador argentino Sergio Hernández analizó lo que puede ser el panorama de juego en el encuentro definitorio. «España no va a querer correr con nosotros. Creo que van a querer jugar más estacionados, y tendremos que seguir insistiendo con la agresividad, la velocidad y la dinámica», afirmó, dejando en claro no cambiarán el estilo de juego que los llevó a disputar la gran final de un Mundial luego de 17 años.

«La forma en la que jugamos fue pensada desde el primer día que nos juntamos. Empezamos la preparación entrenando las presiones defensivas en todo el campo, y el ataque rápido y el ataque secundario como primer arma de ataque nuestra, como arma más importante», Explicó. La principal arma que se vio de la Argentina en ésta Copa del Mundo fue la voracidad defensiva que sirvió para bloquear el poderío físico de Serbia y la capacidad técnica de los franceses.

Así mismo comentó: «Sabíamos que en el Mundial nos íbamos a encontrar con equipos muy poderosos físicamente, mucho más grandes que nosotros y que nosotros no podemos ir ahí a jugar cinco contra cinco todo el tiempo porque nos vemos en inferioridad de condiciones, y hemos adoptado ese libreto de manera tal que hemos llevado a todos los equipos a jugar a bajo nuestras formas», explicó. Otra parte importante de la supremacía del conjunto albiceleste fue la verticalidad para atacar.

«Todos han intentado lo contrario, desde Rusia, Venezuela, Polonia, Serbia, Francia… salvo Corea, que nos jugó de igual a igual, los demás intentaron que el partido se juegue solo en cuartos de cancha, y nosotros hemos doblado ese brazo gran parte de los minutos y les hemos llevado a jugar en todo el campo. Creo que mañana va a pasar exactamente lo mismo», expresó, pensando en lo que puede ser el desarrollo de mañana.

En cuanto a favoritismos, aseguró que cualquiera puede ser el ganador. «Somos dos equipos buenos, con oficio, ganadores, que se conocen muchísimo, y me parece que ya no hay duda de que el partido es para cualquiera de los dos. Hoy ya no hay candidatos, cualquiera de los dos puede ganar e irse feliz, y perder e irse tranquilo por haber hecho las cosas bien», sentenció. El historial es bastante favorable para los europeos, con un total de cinco victorias, mientras que Argentina se quedó con dos triunfos, sumando Mundiales y Juegos Olímpicos.

Por último sacó pecho por el trabajo realizado y por haber llegado al encuentro definitivo. «Estar en una final del mundo hoy por hoy es una alegría porque no estaba en mis planes. Esto era utópico hace un tiempo porque no éramos candidatos a ser campeón del mundo, pero estamos acá y lo queremos ganar. Se hablaba que la zona nuestra había sido fácil y no coincido para nada porque Nigeria y Rusia eran equipos poderosos, que podrían haber estado en esta instancia. Podés ganar un partido por sorpresa, pero llegar la final del mundo no es por sorpresa», cerró.