¿Nace una dinastía? Arrancó la era de LeBron y Anthony Davis en Los Ángeles

Fuente: Twitter Lakers

LeBron James y Anthony Davis jugaron su primer partido juntos en Los Ángeles Lakers. Lo hicieron ni más ni menos que ante Golden State Warriors, el equipo más dominante del último lustro. Y lo hicieron con victoria. En un encuentro preparatorio para la temporada de la NBA, los Lakers derrotaron por 123 a 101 a los Warriors y empiezan a calentar motores de cara a un año en el que pretenden ser protagonistas.

Tanto James como Davis jugaron solo en la primera mitad del partido que se disputó en el Chase Center de San Francisco. Pero les bastó para marcar la diferencia y comenzar a mostrar algo de química juntos. LeBron totalizó 15 puntos en 18 minutos, con ocho asistencias, tres rebotes y un robo. Por el lado de Davis, sumó 22 unidades en poco más de 18 minutos y completó su planilla con 10 rebotes. Un arranque más que positivo para una de las duplas que asoman como más poderosas para esta temporada.

En la previa del partido, LeBron había advertido sobre las alternativas posicionales que permiten las características de ambos. «Tenemos muchos paquetes de alineaciones distintos que podemos utilizar a lo largo de la temporada. Así que ahora estamos probando algunas cosas con alineaciones más chicas o más grandes, con otras más rápidas o más lentas. Ese es el lujo de tener el personal que tenemos, nos da la capacidad de hacer múltiples cosas, y para eso practicamos».

Por el lado de los Warriors, el más destacado fue, para variar, Stephen Curry. El base anotó 18 puntos en igual cantidad de minutos. Tuvo la compañía de Jordan Poole, que convirtió 17. Los otros jugadores de renombre tuvieron un inicio silencioso; Russell marcó cuatro puntos con 0 sobre 4 en tiros de tres, mientras que Draymond Green no anotó en 17 minutos de juego y solo intentó tres tiros de campo en ese rato.

Curry había avisado sobre las necesidades de Golden State esta temporada con las bajas importantes de Durant, Iguodala, Livingston y la ausencia prolongada por lesión de Klay Thompson. «Al final del día, vamos a ser Draymond, Klay y yo los que lideremos al equipo. Pero tienen que aparecer algunos héroes inesperados que entiendan que con constancia pueden demostrar cada día y llevarnos donde queremos llegar».