Sigue la novela entre la NBA y China

Fuente: Twitter NBA

La crisis que se desató entre la NBA y China por un tuit sigue dando que hablar. El comisionado Adam Silver había emitido un comunicado ambiguo que fue criticado por parte de la comunidad basquetbolística. Ayer hizo algunas aclaraciones en conferencia de prensa, pero hoy tuvo que salir nuevamente con otro comunicado para intentar calmar las aguas en un conflicto de tinte político y económico que afecta mucho más que a la liga.

Todo inició cuando Daryl Morey, mánager general de los Houston Rocketspublicó en su cuenta de Twitter un mensaje en referencia a las protestas que llevan varios meses en Hong Kong, primero como reclamo contra un proyecto de ley que permitía el traslado de ciudadanos la China continental y después, como efecto cadena, como una serie de protestas en búsqueda de mayores libertades sociales y políticas en la región. «Lucha por la libertad, apoya a Hong Kong», decía la publicación que Morey luego borró.

La publicación generó la ira de las instituciones gubernamentales y económicas chinas La federación de básquet de China, presidida por una leyenda de los Rockets como Yao Ming, anunció que cortaba sus relaciones con la franquicia. La empresa dueña de los derechos de televisión de la NBA también manifestó que dejará de pasar los partidos de Houston. Y el conflicto siguió escalando con suspensiones de partidos, por lo que Adam Silver debió salir a mediar.

Silver primero emitió un comunicado ambiguo en el que intentó hacer equilibrio entre la política de libertad de expresión de la NBA y los negocios económicos con China. Criticado por la comunidad, hizo declaraciones a la prensa en las que defendió a Morey, pero ahora fue más contundente. «Reconozco que el primer comunicado dejó a la gente enojada sobre nuestra posición y la de la NBA. Es por eso que quiero ser más claro», expresó Silver.

«Los valores de la igualdad, respeto y libertad de expresión siempre han definido a la NBA y lo continuarán haciendo. La liga no va a regular lo que los jugadores, empleados y dueños de los equipos digan. En una era en que la división entre naciones crece, creemos que el deporte puede ser una fuerza que haga foco en lo que tenemos en común más que en nuestras diferencias», expuso el comisionado. Pero este es solo un capítulo más en la novela entre la NBA y China, que lejos está de tener un final.