La trágica muerte de Kobe Bryant de este domingo fue un golpe muy duro para todo el mundo del deporte, no sólo para el básquet. Entre todas las estrellas del planeta que han dejado su mensaje y su pésame en las redes sociales, se destacan Marc Gasol y Ricky Rubio, los que no estuvieron de acuerdo con que se dispute de igual manera la jornada deportiva. Especialmente en EE.UU., donde la estrella de Los Angeles Lakers se convirtió en todo un mito, NBA celebró de igual forma su certamen.

No obstante, el encuentro entre los Toronto Raptors y los San Antonio Spurs se acabó dando de todas maneras. Mucha gente no entendió tal decisión, entre los que se incluyen a algunos jugadores. Este fue el caso de Marc Gasol, que mostró su desacuerdo tras el choque. «No era el momento de jugar al baloncesto. Noticias como la muerte de Kobe Bryant son un shock muy duro. Cosas así demuestran lo frágil que es la vida. Nadie quería creer lo que estaba pasando. Es un día muy duro para la NBA», conluyó el pívot.

Ricky Rubio también estaba desolado por esta triste noticia que sacudió al mundo, por lo que también dijo lo suyo ante la prensa. El base catalán, que tuvo que jugar con su equipo como si nada hubiera pasado, los Phoenix Suns, no podía estar bien después de conocer la muerte de Kobe Bryant. El mismo demostró que estaba fuertemente impactado por el fallecimiento de su amigo. Se encargó de comunicarse con los medios y dejarle un mensaje a la familia de la leyenda del básquet.

«Es difícil explicar con palabras lo que siento. Es muy duro recibir una noticia así. Mucha gente se veía reflejada en Kobe y es una injusticia que haya muerto y que se agranda con la muerte de su hija. Yo acabo de ser padre y ante una noticia así solo me dan ganas de abrazar a mi mujer y a mi hijo. Te das cuenta de muchas cosas y de que no hay que quejarse por tonterías», comenzó diciendo el base que resultó ser el mejor jugador del Mundial de Básquet del pasado 2019.

«Kobe parecía un héroe al que nadie podía parar. Siempre daba un paso adelante, parecía invencible. Es un golpe muy duro. Mi cabeza no para de dar vueltas. Va más allá del básket. No había ganas de jugar el partido. Muchos de nosotros teníamos un trocito de Kobe. Era nuestra ídolo, otros habían aprendido de él, jugadores que tenían su huella», cerró Rubio. Claramente esto le ha afectado mucho, por lo que ahora busca la mejor manera de seguir sin uno de sus amigos.