Juan Ignacio Brown, el hijo del Tata, habló de los gestos para con su padre

El hijo de José Luis Brown, el campeón del mundo con Argentina en 1986, habló con la prensa y expresó el agradecimiento que tiene por todos los homenajes brindados para con su padre. El ex futbolista falleció hace pocos días y todo el fútbol argentino estuvo de luto por su pérdida. El «Tata» Brown fue uno de los mejores defensores de la Selección Argentina de la historia, por lo que quedará recordado para siempre.

Es por ello que Juan Ignacio Brown, de cuarenta y un años de edad, ha estado en conversaciones constantes y destacó la emoción que le vio ver todo lo que hicieron por su padre. El mismo siguió sus caminos y es entrenador, luego de haber jugado como defensor varios años. El pasado 12 de agosto perdió la vida su papá y la Superliga Argentina brindó un homenaje en cada partido de la fecha, por lo que él habló y agradeció por ello.

«Se me fue mi mejor amigo. Como entre nosotros la diferencia de edad no era grande, porque me tuvo cuando tenía diecinueve años, en mi adolescencia compartimos muchas cosas. Era muy compañero, de compartir todo, éramos más compinches. Por eso digo que era mi mejor amigo. Teníamos una gran relación y siempre lo voy a tener en mi memoria por eso», comenzó diciendo Juan Igancio.

«Es tu papá, lo tenés al lado siempre, pero logró algo que pocos logran. Cumplió su sueño, ganó la final de un Mundial, hizo un gol, terminó lesionado en los últimos minutos. Su legado ha quedado para siempre. Sabemos lo que sacrificó para conseguirlo. Siempre estuvo con problemas, le molestaba bastante, pero nunca se arrepintió de ese esfuerzo dado por la camiseta de la Selección Argentina«, comentó el actual entrenador.

Con respecto a la personalidad seria y comprometida que tenía José Luis, su hijo mencionó lo siguiente: «Era un hombre de pocas palabras, pero inculcaba la humildad, el respeto, la enseñanza de que siempre hay que trabajar por los objetivos y nunca bajar los brazos. Eso es lo que más me ha marcado y lo demostraba con el ejemplo diario. Fue un hombre trabajador y realmente nos enseñó muchísimas cosas sencillas de esta vida».

«El nunca me invadió ni mucho menos. Cuando me tenía que marcar algún error, lo ha hecho, con respeto. Y cuando había algún partido, lo analizábamos juntos. El fútbol era su vida, no se veía en otro ámbito que no fuera el fútbol. Siempre lo ha dicho, si no hubiera sido futbolista, no sabía a qué se hubiese dedicado», acotó Brown, haciendo referencia a los pasos que ha seguido como su papá, luego de ser defensor de Estudiantes y después entrenador.

«Cuando la Selección volvió del Mundial, todos querían venir a saludarlo a casa. Venían colegios enteros de excursión a tocar timbre. Y él, siempre predispuesto, los recibía, nunca estaba de mal humor; al contrario. Todos me hacían sentir que mi papá era un superhéroe. Es que va a marcar un camino siempre, cuando pase algo una final, se va a relacionar con aquella del 86, cuando él no quiso salir de la cancha y jugó lesionado. Ése es uno de sus legados», culminó diciendo Juan Ignacio Brown, enfocándose en cómo fue la llegada del «Tata» cuando ganó la Copa del Mundo.