Los tocados para el Superclásico del Domingo

Con el empate de River Plate en Paraguay frente a Cerro Porteño por 1-1, el Millonario accedió a una nueva semifinal de Copa Libertadores. En dicha instancia se reeditará un nuevo cruce superclásico frente a Boca Juniors, lo que promete ser un duelo de alto impacto. Sin embargo, el encuentro más próximo será el partido del domingo entre el conjunto de Gallardo y el Xeneize en el estadio Monumental. Ambos equipos llegan con jugadores lesionados, algunos en duda y otros descartados.

«Es un partido importante que nos toca jugarlo porque lo merecemos. Tanto nosotros como Boca lo merecemos. Jugaremos intentando respetarnos como equipo para jugar como corresponde. Ahora queremos disfrutar, descansar y meternos en el primer clásico. Y tratar de enfocarnos ahí, para lo otro habrá tiempo para dialogar», comentó el entrenador de River una vez consumada la clasificación y decretado un nuevo duelo frente a su máximo rival.

Y centrándose en el partido del domingo, Gallardo prefirió no asegurar la presencia de dos de sus jugadores. «Vamos a ver de qué manera nos recuperamos, hicimos un esfuerzo muy grande, tenemos poco tiempo. Nacho Fernández tiene una contractura, igual que Matías Suárez, vamos a ver cómo están», explicó el entrenador en conferencia de prensa. Sin dudas que la ausencia de ambos sería un dolor de cabeza, ya que ambos son dos de los mejores jugadores del equipo.

Ignacio Fernández fue el primero en ser reemplazado. Pocos minutos después del gol de Nicolás De La Cruz a los 52 minutos, el volante sintió una molestia en la pierna izquierda, por lo que pidió el cambio. Se retiró caminando por su cuenta sin problemas, y una vez que llegó al banco de suplentes se colocó hielo en la zona. El parte médico del club anuncia una contractura en el isquiotibial izquierdo, por lo que habrá que esperar su recuperación.

Misma situación vivió Matías Suárez, que si bien pudo jugar con normalidad hasta que fue reemplazado por Ignacio Scocco, también padece una contractura muscular, aunque sería un poco más leve que la de su compañero. Otro de los futbolistas que terminó tocado fue Cristian Ferreyra, que recibió una fuerte patada al borde del área rival, por lo que padece un traumatismo en el tobillo derecho, aunque no sería más que un golpe.

Por el lado de Boca, la situación de dos de sus jugadores sería más complicada. Eduardo Salvio sufrió un desgarro de grado uno en el encuentro del miércoles frente a Liga de Quito, por lo que no podrá estar frente a River el próximo domingo, aunque su recuperación se cree que será en plazos normales, por lo que podrá regresar en dos semanas. La situación de Ramon Ábila es más complicada. El delantero padece una avulsión parcial del aductor derecho.

Esto quiere decir que sufrió un desgarro con desprendimiento del músculo. De ésta manera, no sólo se perderá el partido del domingo, sino que es duda para las semifinales de Copa. «Por más que haga una recuperación rápida en un mes, no va a estar al 100% y sería arriesgado que esté en un partido la trascendencia de una semifinal de Copa Libertadores», aseguró el ex médico de Boca y la Selección Argentina Homero D’Agostino. Con éste panorama, el pronóstico para el jugador parece ser negativo.