Fuente: Twitter oficial de Boca Juniors.

El ex jugador italiano de Boca Juniors, Daniele De Rossi, comunicó en conferencia de prensa que no seguirá siendo jugador del club de La Ribera y que colgaba los botines para siempre. Más allá de los rumores que lo vincularon a varios problemas inexistentes, el mismo aseguró cuál fue la causa que lo llevó a tomar esta inesperada decisión. Ya había hablado el viernes de esta chance con la dirigencia del «Xeneize», donde le dijeron que lo piense en el fin de semana. Llegó el lunes y la bomba sacudió al fútbol mundial.

«Tengo necesidad de acercarme a mi hija, a mi familia. Ella me extraña, yo extraño a mi familia. Me ofrecieron a ayudarme en lo que me pasa. Fueron cariñosos, me ofrecieron tiempo. Pero no necesito ayuda, necesito volver a casa y me despido del fútbol. Me despido de un club que me entró en el corazón. Iba a pasar en junio, en diciembre, pero tengo treinta y seis años y no podía seguir diez años más», inició el «Tano», dando a entender que le han dado la tenencia de una de sus hijas de otro matrimonio y debe cuidarla en el Viejo Continente.

«Mi hija mayor es la única que se quedo en Italia, tiene catorce años, necesita a su padre cerca… No tiene nada que la ponga en peligro, pero tengo que estar allá. Fue la única aventura distinta en todo lo que hice en mi carrera. no pensaba en amar tanto a un club que no fuera Roma, más allá de todo lo que siento por ese club. Parte de mi corazón se queda acá. Soy el único jugador que se retiró y a los días, hizo la revisión médica», resaltó el futbolista que fue campeón del mundo con Italia.

De acuerdo a lo que fue tener que tomar la decisión más triste, Daniele dijo: «La gente de acá lo transformó en algo mágico, no lo voy a olvidar. Me recibieron a mí y a mi familia como si fuera un hermano. Si algún europeo necesita un consejo de lo que es Boca, tiene que aprender que es algo que no van a vivir en otro lado. Me costó mucho dejar el fútbol y más en Argentina, que tiene un pueblo con corazón mágico. Pero no puedo jugar hasta los cincuenta años y tuve la suerte de enfrentar a los mejores jugadores del mundo».

«Para uno que ama el fútbol, la imagen más significativa, más importante, fue después de haber ganado, pero perdido también, contra River. La gente cantaba ‘a Boca lo llevo en la sangre, lo llevo en el corazón’, con lagrimas en los ojos, con orgullo. No es fácil encontrarlo en todo el mundo. Esos son cuatro o cinco minutos que no voy a olvidar nunca en mi vida. Nunca pensé que podía amar tanto a otro club que no fuera la Roma. Una gran parte de mi corazón se queda acá», cerró De Rossi.