La Copa del Mundo de Estados Unidos 1994 se vio opacada cuando una enfermera entró al campo de juego y se llevó a Diego Armando Maradona. El mismo dio positivo en doping y Argentina no pudo llegar lejos sin el jugador estrella. Una historia triste y desilusionante para todos los argentinos, ya que era muy grande la expectativa en el importante certamen. Lo sucedido el Mundial de USA aquel año de 1994 sería una situación muy diferente en la actualidad del fútbol.

El 28 de junio de aquel año fue el día en el que el análisis de orina del «Diez» dio resultados desfavorables para él y para toda una nación que estaba repleta de expectativas con su selección. Aquella postal que se ve donde la mujer de pelo rubio se lleva de la mano al jugador es una de las más dolorosas en la historia de este deporte, ya que no pudo seguir en el plantel.

Al conocerse el resultado oficial de la prueba que se le había realizado a Diego, Joseph Blatter, secretario general de la FIFA en aquel momento, le comunicó a Julio Humberto Grondona lo ocurrido. El mismo era el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino y tuvo que recibir la peor noticia de la historia de su mandato.

«Julio, lo lamento mucho pero el análisis de Diego Maradona dio positivo. Te pongo sobre aviso de que la contraprueba se hará en Los Ángeles, mañana por la noche. Ustedes pueden enviar representantes para presenciarla», fue el mensaje que debió pasarle Blatter a Grondona en aquel duro momento.

Luego de aquel día, a las pocas horas, el dirigente del ente regulador informó ante la prensa: «Los dos análisis efectuados al señor Diego Armando Maradona han resultado positivos. La AFA nos comunicó la separación de su lista del mencionado jugador por lo que la FIFA se abocará recién después de la finalización de la Copa a los aspectos estrictamente disciplinarios. Mientras tanto el señor Maradona está suspendido para realizar toda actividad futbolista. Como solo un jugador de Argentina dio positivo, no procede ninguna modificación en el resultado del partido de esa Selección contra la de Nigeria«.

El resultado final del examen dictó que el atacante había tenido restos de hasta cinco productos diferentes en su orina. Los mismos tenían algunos efectos estimulantes, por lo que no fue para nada bueno y tuvo que ser desafectado de la Selección Argentina en aquella Copa del Mundo gracias al «cóctel casero».

Hoy, en la actualidad, se tolera hasta ciento cincuenta microgramos por cada mililitro. Luego de esa cifra, se puede considerar como doping. La cantidad que tenía Maradona en la sangre en 1994 era mucho menor a ese número, por lo que hubiera pasado desapercibido si aquel momento se hubiera dado veinticinco años después.