Estados Unidos es tetracampeón del Mundial Femenino

Fuente: Twitter Oficial Copa del Mundo Femenina de la FIFA

Alex Morgan y compañía siguen haciendo historia en el revolucionario Fútbol Femenino. Esta vez, las estadounidenses se hicieron fuertes en el Mundial de Francia para alcanzar la cuarta conquista de su país en el certamen, la segunda de manera consecutiva. Fue triunfo 2-0 ante Holanda en el Estadio Parque Olímpico de Lyon, con goles de la experimentada Megan Rapinoe y Rose Lavelle.

Al igual que en 1991, 1999 y 2015, las representantes de EE.UU. se alzaron con el título en un campeonato que las tuvo como protagonistas destacadas de principio a fin. Este mismo plantel ya supo conquistar cuatro medallas de oro olímpicas, lo que da claras muestras de que quedará en los anales del fútbol como una de las Selecciones más importantes en la historia del deporte femenino.

El conjunto conducido técnicamente por Sarina Wiegman supo cerrarle los espacios a su par norteamericano. El cuadro holandés se defendió bien, más allá de algunas estupendas atajadas por parte de Sari van Veenendaal. La portera resultó vital para mantener el cero al término del entretiempo, luego de las permanentes embestidas ofensivas, que tenían a Alexandra Morgan como protagonista excluyente.

Pero en la segunda parte, poco pudo hacer la responsable de custodiar el arco neerlandés. A los 16 minutos, y luego de que el VAR entrara en acción, Stéphanie Frappart marcaba tiro penal. Es que luego de un pelotazo Van der Gragt derribó en el área a Morgan, y gracias al aviso de Del Cerro Grande, encargado de la sala de videoarbitraje, la encargada de impartir justicia sancionó la pena máxima.

Con ello la ejecución que Megan Rapinoe cambiaría por gol para abrir el marcador en tierras galas. Con el triunfo parcial, las chicas holandesas se vieron obligadas a adelantar sus líneas, y vaya que lo pagaron caro. Escasos ocho minutos después, la mediocampista Rose Lavelle amplió la ventaja luego de una exquisita jugada individual. Así, Estados Unidos acariciaba el título ante un rival desconcertado.

Las futbolistas norteamericanas se quedaron con una final de esas que no se olvidan. Este certamen marcó un antes y un después en el fútbol femenino. Los 57.900 espectadores presentes en el Parque Olímpico de Lyon dan muestras de ello. La final entre Estados Unidos y Holanda se convirtió en el duelo decisivo con mayor asistencia en todo el Siglo XXI, y el tercero de mayor cantidad de público presente en la historia.

«Deberían duplicar ahora (lo que destinan al fútbol femenino) y luego usar esa suma para duplicarla o cuadruplicar para la próxima vez. A eso me refiero cuando pregunto si nos sentimos respetadas. No estoy diciendo que el premio debería ser de US$440 millones esta vez o la siguiente. Comprendo por muchas razones que el fútbol masculino es mucho más rentable que el femenino», sostenía días atrás Rapinoe, nombrada jugadora más valiosa de la final por la FIFA. La concurrencia hoy fue masiva, el público acompañó su pedido. Megan alzó la voz, y su Selección gritó campeón.