Porto fuera de la Champions

El Porto de Portugal es uno de los equipos que participan tradicionalmente en la Champions League, siendo uno de los animadores en cada presentación. En la temporada pasada llegó a los cuartos de final, donde cayó por un global abultado frente a Liverpool, equipo que se consagró campeón. Incluso, el conjunto blanquiazul logró quedarse con la orejona en el año 2004, de la mano de José Mourinho.

Sin embargo, en esta oportunidad deberá observar la competencia desde afuera. En el día de hoy no pudo imponerse y cayó frente al Krasnodar de Rusia, quedando así eliminado en la fase previa de la competencia. El resultado favorable a los portugueses en la ida (victoria por 1-0 de visitante) no fue suficiente para acceder a la zona de grupos, ya que cayeron en el Estadio do Dragao por 3-2.

El primer tiempo fue un recital de fútbol del equipo ruso. A los tres minutos, Tonny Vilhena convirtió el primer tanto del partido, igualando la serie casi desde el vestuario. Esto sin dudas dejó muy mal parado mentalmente a los locales. Y quedó demostrado nueve minutos más tarde, cuando Magomed-Shapi Suleymanov marcó el segundo gol del partido, y daba vuelta la serie, con la ventaja de haber anotado de visitante.

Porto en ningún momento pudo encontrarle la vuelta. La desesperación y la actuación de su rival impidieron que los lusos impusieran su juego y el valor de su localía. Krasnodar sabía que podía definir la serie en sólo 45 minutos. Es por eso que siguió presionando, buscando el tanto que le diera la tranquilidad para saberse en la fase de grupos del certamen europeo. A diez minutos de finalizar la primera etapa, Suleymanov convirtió nuevamente para poner un 3-0 en el marcador.

El equipo local se fue al vestuario apesadumbrado. Pero al salir nuevamente al campo salió con otra actitud, intentando buscar los goles que le dieran la clasificación. A los 57 minutos, comenzaron a merodear el área, lanzando centros para buscar una cabeza goleadora. Tras un pase a la carrera, Zé Luís cabeceó casi en soledad para marcar y darle nuevas energías a un equipo que estaba casi devastado.

Cuando el partido entraba en su recta final, José Luis Díaz recibió el balón en el borde del área, se perfiló y lanzó un fuerte remate raso para batir al arquero rival y anotó el segundo tanto para los locales, que veían encenderse una luz de esperanza, a falta de 15 minutos para el final. Con el impulso del gol, los portugueses empezaron a presionar y asediar a su rival, buscando el tanto que les diera el pase a la siguiente etapa.

Sin embargo, la ilusión se extinguió, cuando el árbitro marcó el final del encuentro, con un marcador favorable a los rusos por 3-2, y con un global que quedó igualado, pero con la ventaja de haber convertido más goles de visitante. Sin dudas que para los lusos este resultado es una decepción, ya que se preparaban para dar un buen papel en la Liga de Campeones. Ahora tendrán como objetivo la liga portuguesa y la Europa League.