Wenger se quedó con las ganas de dirigir a Messi

Arsene Wenger se posicionó como uno de los mejores entrenadores del mundo tras más de dos décadas al frente del Arsenal. Cultor de un estilo de jugo vistoso y equipos dinámicos ha logrado que los Gunners se mantengan dentro los conjuntos más importantes de Inglaterra. Otra cosa por la que se destaca el técnico francés es por la elección de jugadores jóvenes que tras su mano se posicionaron como mejores futbolistas.

Sin embargo, en las últimas horas el francés confesó que no pudo fichar al que sea tal vez uno de los mejores jugadores de la historia. «En la vida hay que vivir con remordimientos, con negocios fallidos y uno de ellos fue Messi. Cuando en 2003 fichamos a Cesc Fábregas, tuvimos conversaciones con Leo Messi. En aquella época, que estábamos al nivel del Barcelona, podíamos construir equipos juveniles fuertes con buenos jugadores», contó.

Y luego continuó: «Piqué y Fábregas vinieron a Inglaterra, pero Messi se quedó en España. Es cierto que estábamos interesados en él, pero ahora ya es un jugador intocable», sentenció. Lo cierto es que en ésa época la categoría 87 de La Masía destacaba por la calidad de su juego, potenciado por grandes figuras. Cuentan que los partidos terminaban en goleadas, y que la dupla que generaba el argentino con el mediocampista hacía estragos.

Varios clubes del viejo continente empezaron a ver a varios jugadores de ésas juveniles. Tal es el caso del mencionado Fábregas, que se marchó muy joven al Arsenal donde jugó ocho temporadas hasta su retorno al club catalán en el 2011. En el caso de Gerard Piqué, se marchó a Manchester United por pedido de otro gran entrenador, Alex Ferguson, aunque su paso por la Premier League fue menos extenso, y terminó retornando a Barcelona en el 2008.

En el caso de Messi, le juró amor eterno al club culé y desde su llegada a España hasta el día de hoy sólo ha vestido la camiseta blaugrana. Él mismo ha confesado que no se le cruzó por la cabeza marcharse y todo hace indicar que finalizará su carrera habiendo jugado en un sólo club en toda su carrera. Teniendo en cuenta el fenómeno en el que se convirtió el zurdo, no es extraño que Wenger se sienta frustrado por aquella negociación fallida.

Por otra parte, el técnico francés confesó que desea regresar al Arsenal, aunque no en la conducción técnica, ya que el puesto está ocupado por Unai Emery. «He estado en contacto con muchas personas en el club, aunque he tratado de mantener mi distancia. Todavía es un poco temprano, pero me gustaría volver al club, no como entrenador, sino quizás como un activo para el departamento de fútbol», afirmó.

Así mismo, reconoció que rechazó una oferta para dirigir otro equipo de la Premier. «Me sentí tentado por Fulham, pero tenía miedo de lanzarme de lleno al proyecto y por eso rechacé la oferta. En este momento me siento como alguien que se ha despertado de un coma de 35 años y finalmente ve algo diferente a mi club, el juego y mi trabajo», finalizó. Habiendo estado vinculado con los Gunners durante 22 años, es razonable que piense regresar a la que considera su casa.