Virgil van Dijk pudo haber muerto y hasta escribió una carta de despedida

Fuente: Twutter oficial de Liverpool.

El central del Liverpool admitió tener una parte de su historia que no es para nada buena. Virgil van Dijk es uno de los mejores jugadores de la actualidad, siendo el elegido por UEFA como el superior a todos en 2019. Más allá de todos los premios y la Champions League ganada con los «Reds» de Inglaterra, tiene un premio que es el más importante de todos: haber salvado su vida hace siete años.

Hoy por hoy, este apellido es uno de los que más se escucha en cualquier sitio del planeta tierra. El defensor holandés ha sido catalogado como el mejor zaguero del mundo, quedando entre los primeros tres en los premios The Best y siendo nominado al Balón de Oro que se entregará este año. Sin dudas, ha roto con los esquemas y un central ha podido competir limpiamente contra Cristiano Ronaldo y Lionel Messi en los galardones más importantes.

No obstante, nunca nadie supo el terrible pasado que Virgil tuvo, apenas unos años atrás. El futbolista de la Selección de Holanda, en 2012, sufrió apendicitis, peritonitis y una infección renal. Sólo tenía veintiún años y realmente se salvó de milagro. Teniendo en cuenta que esta es una enfermedad que, casi con seguridad y en la mayoría de los casos que la padecen, la muerte es prácticamente el único final viable.

Fuente: Twitter oficial de Virgil van Dijk.

Sus recuerdos

«Lo único que pude ver fueron tubos colgando sobre mí. Mi cuerpo estaba roto y no podía hacer nada. En ese momento, los peores escenarios estaban zumbando alrededor de mi cabeza», fue lo que expresó el jugador de Liverpool, haciendo referencia a lo que tuvo que vivir en la increíble operación. Cientos de casos en todas partes del mundo sufren esta situación, siendo muy pocos los que realmente pueden salvarse o salir ilesos.

«Al principio pensamos que tenía gripe. Estuvo en casa por unos días y con mucho dolor en el abdomen. Fue al hospital local pero no pudieron encontrar nada, así que lo enviaron de vuelta a casa. Allí ya fue su madre la que le llevó de vuelta al ver que aquello no era normal. Fue crucial para salvarle la vida», destacó Dick Lukkien, el entrenador del defensor que en aquel momento militaba en el Groningen de Holanda.

Virgil empezaba a temerse lo peor, lo que todo el mundo notó y apreció en su peor momento. El mismo, totalmente desconsolado y con cientos de millones de cosas que pasaban por su cabeza, llegó incluso a escribir su propio testamento: «Si muriera, una parte de mi dinero iría a mi madre. Por supuesto, nadie quería hablar de eso, pero teníamos que hacerlo. Podría haber terminado todo ese día y hoy no estaría acá».

Debido a un milagro y a los médicos que se encargaron de salvarlo, este fin de año puede ser histórico para él y para el fútbol, cuando probablemente gane el Balón de Oro. El defensor más deseado en el mundo no sólo gana partidos dentro del campo de juego, sino que también lo hizo fuera, con su propia vida. Ahora, tiene una segunda oportunidad para seguir demostrando sus capacidades y llegar lo más alto posible.