Maldini banca a Giampaolo: «Hay que darle tiempo»

Fuente: Twitter Milan

Paolo Maldini es una leyenda del Milan. Ícono, referente, ídolo, fue parte de la gloria grande la institución. Hoy le toca otro rol, el de dirigente. Pero el momento que afronta su amado equipo no puede ser más diferente al de los años que vivió como jugador. Con cuatro derrotas en seis partidos y a un punto de la zona de descenso, el entrenador Marco Giampaolo se encuentra en la cuerda floja tras la caída en San Siro frente a Fiorentina. Pero, al menos por ahora, Maldini banca a su entrenador.

«Sabíamos que estábamos tomando riesgos al armar a un equipo tan joven. Quizás en San Siro la camiseta se vuelve un poco pesada, pero hay que darle tiempo al entrenador, es lo justo», marcó su postura uno de los encargados de la contratación de Giampaolo como entrenador y, eventualmente, uno de los cabecillas que deberá darle la noticia de que su ciclo en el Milan está terminado, en caso de tomar esa decisión.

Por ahora, pese a que ya suena Andriy Shevchenko como posible sucesor, Giampaolo seguirá siendo el técnico del rossonero. Y Maldini considera que es lo más correcto. «El entrenador es producto de nuestra elección, que fue compartida, y siempre la defenderemos. Tenemos un equipo joven y sabíamos que estábamos tomando riesgos», explicó el excapitán. Hoy Milan formó con 10 jugadores de 25 años o menos. Demasiada juventud para una camiseta pesada.

La tercera derrota consecutiva y cuarta en seis partidos ubica al Milan en la 16° posición de la Serie A con solo seis puntos, apenas uno por encima de los equipos que están en zona de descenso. La situación no es amena y Maldini lo sabe, aunque confía en el técnico. «Por supuesto que cuatro derrotas en seis partidos es demasiado. Y la calidad de juego no es satisfactoria. Esperábamos mejorar, pero hay que darles tiempo».

¿Qué solución hay en el horizonte? Para Maldini solo hay una palabra: trabajo. «En este momento parece que no hay salida, pero se puede encontrar a través del trabajo. Los jugadores deberán hacer su autocrítica y nosotros la nuestra. Las responsabilidades deben ser compartidas», manifestó el hoy dirigente, que se mostró preocupado por «la involución en el juego después del partido en Turín», pero confía en que «incluso las situaciones más oscuras pueden revertirse en un segundo».

La caída contra Fiorentina quizás no sea un punto de inflexión para el técnico o la dirigencia, pero sí para los fanáticos, que se hicieron sentir con gritos de «vergüenza» y pedidos de «más trabajo en la semana». Maldini considera «justo» el reclamo del público a su equipo. «Es justo, el año pasado ofrecimos un espectáculo modesto y ellos estuvieron siempre con nosotros. Ahora protestan y también es justo».

Pese a mostrarle su apoyo público, Maldini advirtió a Giampaolo. Entiende que el técnico, conocido por ser un fanático del esquema con tres mediocampistas y un enganche, «juega con módulos diferentes porque sabe que el fútbol no puede limitarse a un esquema o una idea», pero a la vez espera que «esté listo para entender las situaciones, porque hay muchas variables y eso aplica para él tanto como para los jugadores».