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FÚTBOL ESPAÑOL

Saúl contó una anécdota sobre su llegada al Atlético

Hoy en día el volante es una pieza fundamental para Simeone

En los últimos años Atlético Madrid comenzó una transformación en su plantilla, sumando al primer equipo volantes con mucha categoría surgidos de la cantera. Uno de ellos es Saúl Ñíguez, que además de ser un indiscutido para Diego Simeone, es parte importante de la Selección de España. En el día de hoy concedió una extensa entrevista hablando de temas de su vida diaria, y entre varias cosas contó una curiosa anécdota sobre su llegada al club colchonero.

En sus comienzos, él fue parte de la cantera de Real Madrid. Sin embargo, a los 13 años decidió pasarse al equipo rival porque en la Casa Blanca sufría bullying. No obstante, sus comienzos en el rojiblanco no fueron nada fáciles. «En el Madrid yo era el más pequeño de la residencia y convivía con gente mucho más mayor. Aprendes. Cuando llegué al Atleti, vine al Calderón, me senté en la mesa todo ilusionado y Amorrortu, entonces director de la cantera, me dice que no confía en mí», inició relatando.

Luego continuó: «Me dijo que no me conocía como jugadores. Como yo no era su prioridad no se había fijado en mí. Pero me dijo que confiaba en Pepe Fernández, mi entrenador de entonces, y que habían echado a dos personas de la residencia por mí. Hicieron ese esfuerzo por mí. Cuando me senté a la mesa y me dijo eso de que no confiaba en mí, miré a mi padre: «¿Papá, vamos a firmar o no? Y firmé el contrato sin cobrar nada. Sólo quería la ficha», confesó.

Así mismo explicó las diferencias que hay entre los dos equipos más grandes de la capital española. «En el Atlético llegué a un vestuario unido, sin egos, y así nos fue. Ganamos la Nike Cup de España, nos eliminó el Sao Paulo en la del mundo, pero porque tuvimos dos jugadores que no vinieron y el míster se fue otra vez al Real Madrid. Competíamos contra gente mayor y sacó lo mejor de mí. Noté el cambio, era feliz. Luego Pepe me llamó para irme al Madrid y dije: «No, estoy en casa, he encontrado mi lugar y no me quiero mover», afirmó.

Por último, el zurdo se refirió al viejo Vicente Calderón, donde dio sus primeros pasos como profesional. «He pasado por lo que queda y la verdad es que es doloroso. Tuve la suerte de debutar ahí y vivir noches mágicas de espectador y de jugador. Es verdad que estaba feo. Pero la química y la magia de ese campo era única. Lo que he vivido ahí se queda para el resto de mi vida, más allá de lo que gane», cerró.