Agónico título: Brasil se consagra campeón mundial sub 17 en la última jugada

Fuente: FIFA

Hay celebración en casa. Perú iba a ser el anfitrión del Mundial sub 17, pero por problemas organizativos acabó siendo Brasil, que no se había clasificado en el Sudamericano de la categoría. El destino le guardaba una página de gloria a esos chicos, porque este domingo se consagraron campeones mundiales al derrotar 2 a 1 a México en la final con un gol agónico, en la última jugada del partido.

Siempre con angustia

Los dos seleccionados se habían metido en la final de forma dramática. México se clasificó al superar a Países Bajos en la definición por penales con la figura del arquero Eduardo García, que atajó tres penales. Brasil, por su parte, tuvo que remontar una desventaja de dos goles contra Francia para terminar ganando 3 a 2 con un gol de Lazaro en el final del partido. La historia parece que estaba escrita, porque en la definición del torneo ocurrió algo muy similar.

Un gol para la historia

Bryan González dio el primer impacto de la final con un gol de cabeza para aventajar a México. Y parecía que así terminaría el partido, pero a seis minutos del final el VAR intervino para que el árbitro confirmara un penal en favor de Brasil, cambiado por gol por Kaio Jorge. Antes de que el juego llegara al tiempo extra, en el segundo minuto de los cuatro adicionados fue Lazaro, otra vez, el autor del gol para la alegría de todo Brasil, que festeja el título mundial.

No pudo ser pese a la tradición

El seleccionado mexicano es uno de los que mejor labor realiza a la hora de formar jugadores. El trabajo del país latinoamericano se ve reflejado en los éxitos en la categoría sub 17, aunque hoy no pudo coronarlo con un título. México ha levantado dos títulos del mundo en sub 17, uno en 2005 y el otro en 2011, además de un subcampeonato en 2013 y un cuarto puesto en 2015. Además, se clasificó entre los mejores cuatro por quinta vez en los últimos seis mundiales.

Cuarto trofeo

Con su consagración en el Estadio Bezerrao, Brasil obtuvo su cuarto título mundial en la categoría más pequeña de los certámenes FIFA. La selección sudamericana se había consagrado en los mundiales de 1997, 1999 y 2003. Además, fue subcampeón en otras dos ocasiones, en 1995 y 2005, quedó tercero en otras dos (1985 y 2007) y salió cuarto una vez (2011). Después de tres mundiales seguidos sin ser protagonista, Brasil vuelve a los primeros planos con un título en casa.