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FÚTBOL EUROPEO

El campeón está en octavos de final

El Liverpool ganó en el cierre de la fase de grupos y se clasificó a la siguiente ronda de la Champions League.

Twitter oficial del Liverpool

En el cierre de la fase de grupos de la Champions League 2019/2020, el Liverpool selló su clasificación al derrotar por 2 a 0 al Salzburgo, como visitante. En el estadio Red Bull Arena, el conjunto inglés se impuso gracias a los goles seguidos de Naby Keita y Mohamed Salah. Habían llegado a Austria con la chance de quedar afuera de los octavos. Luego de un comienzo intenso del local, los ‘Reds‘ se estabilizaron y ganaron con claridad.

Formaciones

El equipo de Jesse Marsch formó con Cican Stankovic; Rasmus Kristensen, Jerome Onguéné, Maximilian Wöber, Andreas Ulmer; Zlatko Junuzovic, Enock Mwepu, Dominik Szoboszlai, Takumi Minamino; Hwang Hee-Chan y Erling Braut Haland. Por su parte, Jürgen Klopp dispuso a Alisson Becker; Trent Alexander-Arnold, Dejan Lovren, Virgil van Dijk, Andrew Robertson; Naby Keita, Jordan Henderson, Georginio Wijnaldum; Mohamed Salag, Roberto Firmino y Sadio Mané.

El partido

El encuentro comenzó dominado por la intensidad durante los primeros instantes. Ni bien inició, Mwepu probó de afuera y provocó la buena reacción de Alisson. Enseguida, Salah respondió con un derechazo controlado por Stankovic. Momentos después, Hee-Chan giró en la puerta del área chica y, cuando quiso definir, se encontró con la humanidad del portero brasileño. Antes de los diez minutos, Mané quiso colocarla pero se fue apenas pegada al poste.

Luego de esos primeros flashes explosivos, el partido empezó a jugarse más a gusto del Liverpool, que manejaba el balón y se perdía situaciones clarísimas en los pies del egipcio. Los autríacos también tuvieron algunas para abrir el marcador, sobretodo con un remate cruzado de Haland. En el inicio del complemento, el ‘faraón’ seguía perdiéndose situaciones insólitas frente al arco, luego de un gran pase filtrado del delantero senegalés.

Sin embargo, todo se resolvería en dos minutos. Una gran jugada de Mané por izquierda derivó en un centro pinchado para la cabeza de Keita, que no falló y estableció el 1 a 0. En la jugada siguiente, Henderson mandó un pelotazo largo, Onguéné cabeceó mal hacia atrás y la cedió para Salah, que esquivó al arquero y la metió de derecha desde un ángulo imposible. Hubo algunas chances más por cada lado, pero el resultado no se alteró y, así, el último campeón aseguró su presencia en los octavos de final.