Tamara Pisnoli fue la primera pareja del mediocampista italiano y es la madre de su hija de catorce años, por la que vuelve al Viejo Continente. Su padre, ex suegro del jugador, fue asesinado por la mafia y ella estuvo detenida y acusada por el secuestro y extorsión de un empresario muy reconocido del país de la bota. Este lunes se dio a conocer la noticia de que Daniele De Rossi dejó Boca y el fútbol para siempre, pero detrás de todo esto hay una larga y trágica historia que contar.

La situación personal por la que se retira

De Rossi habló dialogó con Juan Román Riquelme el viernes y le contó de una situación que atraviesa su hija más grande, Gaia, la que se quedó sola en Europa. Esta chica es fruto de su corta relación con Tamara. El ex futbolista ha recibido la tenencia de la joven, por los problemas judiciales de la madre, y debe quedarse en Italia para cuidarla. Es por ello que dijo: «Extraño a mi familia. No quiero entrar en detalles, ya expliqué bastante bien. Mi hija mayor es la única que se quedó en Italia que es de otro matrimonio, a sus catorce años necesita a su padre cerca».

¿Quién es Tamara Pisnoli?

Modelo y actriz, pero con una carpeta bastante aguerrida a la mafia. Según reveló la prensa italiana, la rubia mantuvo lazos durante algún tiempo con miembros del crimen organizado en Italia, los que cambiaron su vida para siempre. De Rossi se casó con Pisnoli el 18 de mayo de 2006, el año siguiente al del nacimiento de la pequeña Gaia, su hija. En 2009 se separaron, lo que trajo aún más problemas para el jugador. Luego de dos años, el futbolista comenzó a salir con Sarah Felberbaum, su actual pareja, y madre de sus otros dos hijos.

Uno de los datos más fuertes que tuvo esta relación amorosa es que que el padre de Tamara, Massimo, era empresario y tenía relaciones ocasionales con el mundo del hampa. La mafia y los negocios escondidos pasaban muy cerca suyo, hasta que fue asesinado en agosto de 2008 en un episodio que se caratuló como ajuste de cuentas. El cuerpo fue encontrado en un descampado cerca de Campoleone, al sur de la capital italiana. Estaba en avanzado proceso de descomposición con disparos en la boca y en la espalda, una ejecución típica de los mafiosos.

Estas situaciones familiares no terminan allí, ya que Tamara Pisnoli estuvo en nuevas causas, las que la llevaron a terminar con la carrera de Daniele de manera inesperada. En 2014, la mismísima Tamara debió cumplir una condena de seis meses tras ser acusada de ser partícipe del secuestro del empresario italiano Antonello Ieffi, quien denunció haber sido privado de la libertad y extorsionado por un grupo de ocho personas, entre los que estaba ella. Siendo así, la justicia decidió darle oficialmente la tenencia a De Rossi y él aceptó.