Fuente: Twitter oficial de Real Sociedad.

Imanol Ibarrondo, responsable de la unidad de emoción y rendimiento de la Real Sociedad, ha compartió su visión de la situación que está provocando la pandemia del coronavirus en el mundo. Además, recomendó una fábula para aprender de lo que sucede para que no vuelva a repetirse. De esta manera, sumado a otras declaraciones de los temas de relevancia, señaló lo más importante en el fútbol español en estos días, que es la tranquilidad y esperanza.

«Este momento tan delicado y confuso, con tantas incertidumbres por resolver todavía, nos genera muchas preocupaciones sobre la salud personal y pública y también sobre el futuro post emergencia sanitaria. Posiblemente estos pensamientos incómodos que nos conectan con inquietudes y preocupaciones nos pueden provocar emociones incómodas y difíciles que debemos saber gestionar, para que no nos generen un sufrimiento excesivo», comenzó diciendo.

«Estamos viviendo un momento histórico, puede haber un antes y un después de la pandemia. Siento que puede ser el detonador de un proceso de transformación muy necesario, radical y profundo que nos ayude a todos a evolucionar en consciencia. Ojalá todos podamos aprender lo necesario de este proceso de confinamiento y sufrimiento compartido para salir transformados como personas más sabias, sanas y conscientes, ese sería mi deseo», afirmó.

La fantástica historia

Además, Imanol relató: «Trata sobre un Rey que mandó a los mejores orfebres de su reino hacer un anillo con una inscripción que le ayudara a superar los momentos de mayor desesperación, y para ello necesitaba a todos los sabios y eruditos, para que le ayudasen a definir esa breve frase. A los pocos días, el reino se vio asolado por la desgracia, ya que una terrible sequía asoló todos sus campos y una gran hambruna se apoderó de su población. Un ejercito vecino invadió en ese momento el reino y justo en ese momento llegó un paquete con el anillo y una carta que le decía: «Cuando te sientas desesperado, lee este mensaje».

«‘Esto también pasará’. Recuperó a su ejercito, la batalla acabó con victoria y recuperó su reino. Cuando estaba de celebración, le insistieron a que volviese a leer la inscripción del anillo y, aunque no lo entendía porque veía todo perfecto tras ganar, lo hizo y comprendió que las victorias tampoco son para siempre y, en lugar de entristecerse, agradeció poder celebrarla con su gente y convertirse en mejor gobernante. También tomó consciencia de que sus agresores no eran necesariamente personas malvadas, que los amigos y enemigos pueden cambiar con el tiempo, y decidió establecer conversaciones para restaurar la paz y la prosperidad para los dos reinos. Así mismo, se dio cuenta de que en el futuro volvería a haber sequías y otras pandemias y decidió aprender de la situación para poder afrontarlas con mejores recursos y mayor eficacia», fue el mensaje de Ibarrondo.