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FÚTBOL ESPAÑOL

El divertido cruce entre Marc Márquez y Joaquín

Marc Márquez, octacampeón del mundo de MotoGP, y Joaquín, figura del Real Betis, solventaron «problemas técnicos» para conectarse por Instagram y hablar un rato de varios temas importantes.

Fuente: Twitter oficial de LaLiga.

Marc Márquez, octacampeón del mundo de MotoGP, y Joaquín, figura del Real Betis, solventaron «problemas técnicos» para conectarse por Instagram y hablar un rato de varios temas importantes. Primero, el piloto no era capaz de lograr que el futbolista se uniera a la charla. aunque luego se pudo. Así, entre intento e intento, respondió a varias preguntas. Luego, sí lo lograron y hasta dialogaron de lo que podría hacer cada uno en el deporte del otro.

Joaquín inició con respecto a la cuarentena y la crisis por coronavirus, a lo que dijo: «No pensaba que esto se iba a alargar tanto. Por el grupo de whatsapp nos mandan el trabajo del equipo. Intentamos hacer el mismo trabajo de intensidad, pero no es lo mismo». Marc, a su vez, le respondió: «Nosotros hacemos un mantenimiento: gimnasio, bici. Para eventos y volver, no sé yo esto. Intenté cocinar y quemazo al canto». (Muestra dos rayas en su brazo).

El futbolista también contó:. «El otro día puse el lavavajillas y casi le corto las venas a mi mujer, con todos los cuchillos para arriba». Así, el de Repsol Honda bromeó: «Voy aprendiendo a base de quemazos. Sé lo mismo que tú, a la espera. Pinta, que en los mejores sueños, hasta agosto o septiembre, nada. Pero es teoría pura. La suerte es que somos flexibles, todos nos entendemos. Aunque queremos ser positivos, se tiene que ser prudente. No será de un día para otro. A los dos días, quería hablar en italiano. Todos los españoles hablamos italiano, pero los italianos no hablan español. Nos adaptamos más nosotros».

Fuegos cruzados

De esta forma, el del Real Betis admitió: «Le regalé una moto a mi mujer y a la semana la vendí. Enamorado, le regalas lo que sea. Le regalé una CBR. La primera semana, bien. Me monté y en la primera rotonda no tiene otra cosa que tumbarse. Tuve que poner la mano. Le pegué en el casco: ‘Para’. Y me fui andando y la vendí. A mí me da mucho respeto. El Villamarín es mi campo favorito, pero también digo el antiguo San Mamés. El Wanda es muy moderno, pero el Calderón tenía mucho más sabor. Es lo que le pasa al nuevo San Mamés. El antiguo tenía ese ambiente añejo».

«La primera vez que entré en un campo, en el Camp Nou, dije: ‘Qué largo es’. En el primer sprint, con los tacos, me frené solo y me caí de boca. Llevaba las botas que me dieron. Se me hace muy largo. Desde la grada dices: ‘No llega, qué matao ese tío’. Ves el balón y las botas. Para apreciar unas botas debes practicarlo. Tengo pendiente visitar el Villamarín. Quería ir en diciembre, pero se me complicó con el hombro. Los campos cerrados. En las motos, ves bandera y colores. En Jerez, en la zona Nieto-Peluqui, se escucha e impresiona. Llevamos tapones y cascos, pero se escucha la moto de atrás. Dos atrás, no. A mí me gustan los tapones típicos. Algunos los llevan a medida y puedes calibrar», destacó Márquez.