La final récord

En un partido alucinante, se mire por donde se mire, Novak Djokovic se consagró en Wimbledon al derrotar a Roger Federer en cinco sets, con parciales de  7-6, 1-6, 7-6, 4-6 y 13-12. Fue un encuentro disputado hasta el último segundo, en el que el serbio supo aguantar en los momentos más difíciles, incluso levantando un doble match point del suizo. El duelo fue tan intenso que se convirtió en uno de los más largos de la historia.

Con un total de cuatro horas y cincuenta y siete minutos, el duelo Federer-Djokovic se transformó en la final más larga de la historia de Wimbledon en los 143 años que lleva disputándose el Grand Slam británico. De ésta forma, quedó destronada la final del año 2008 en el que el suizo cayó ante Rafael Nadal en el el césped del All England Club. Final que había terminado con un total de cuatro horas y cuarenta y ocho minutos.

En aquella ocasión el español se quedó con el trofeo, ganando el duelo en cinco sets con parciales de 6-4, 6-4, 6-7, 6-7 y 9-7. La tercera final más extensa fue en el 2009, también protagonizada por Federer, en la cual salió victorioso ante Andy Roddick con un marcador de 5-7, 7-6, 7-6, 3-6 y 16-14. El reloj marcó un periodo de cuatro horas y dieciocho minutos para finalizar el cotejo.

Lo curioso es que en los tres cotejos el suizo fue gran protagonista de las finales más recordadas sobre el césped de Wimbledon. Además, la final de éste año tuvo una particularidad en su formato. El método de definición cambió en relación a los años pasados. Antes se disputaba el quinto set sin Tie-Break, por lo que había que jugar un set largo hasta sacar una diferencia de dos games.

Pero con la nueva norma una vez que ambos tenistas llegan a igualar en 12 puntos, se define el encuentro por Tie-Break. La cuarta final más extensa de Wimbledon recala en el año 1982, en la que Jimmy Connors derrotó a John McEnroe por 3-6, 6-3, 6-7, 7-6, 6-4 en un total de cuatro horas y 16 minutos. Esta fue la única de las cuatro veces en las que el suizo no participó, y en las que hay que remontarse a 37 años atrás.

Por otra parte, la final de hoy se convirtió en la segunda final más duradera de la historia contando los cuatro Grand Slams. En el 2012, Djokovic y Nadal cerraron la final del Abierto de Australia con un total de cinco horas y cincuenta y tres minutos, en la que el serbio se impuso por 5-7, 6-4, 6-2, 6-7 y 7-5. En cuanto a Roland Garros; Mats Wilander se queda con el récord en el encuentro que derrotó a Guillermo Vilas en 1982, con un tablero de 1-6, 7-6, 6-0 y 6-4 en cuatro horas y cuarenta y dos minutos.

Por último, la final más extensa del US Open la protagonizaron Andy Murray y nuevamente Djokovic en 2012. El británico se quedó con el título por 7-6, 7-5, 2-6, 3-6 y 6-2 en 4 horas y 54 minutos, misma cantidad que el duelo entre Lendl y Wilander en la final de 1988. No hay dudas de que el encuentro de hoy quedará en la retina del público por la batalla tenística que se vio. Además, el duelo ya ha logrado pasar a la historia del tenis.