MÁS DEPORTES

Una medallista mundial podría perderse los Juegos Olímpicos por mantener una relación sentimental con su entrenador

La combinación entre la vida personal y la vida profesional es un arte que para los deportistas de alto rendimiento requiere especial atención, más cuando los dos mundos se mezclan. Porque puede haber consecuencias no deseadas. Eso le ocurre a Katy Spychakov, subcampeona mundial de la clase RS:X de vela que mantiene desde hace menos de un año una relación sentimental con su entrenador y por ello podría quedarse afuera de los Juegos Olímpicos.

¿Es un crimen la existencia de una relación amorosa entre deportista y entrenador? No, a menos que haya otros deportistas en el medio que puedan verse perjudicados por esa relación. Y eso es lo que pasó en este caso. Hay una plaza olímpica para Israel en RS:X y, si bien todo indica que por ser una medallista mundial el lugar debería corresponderle a Spychakov, hay en disputa un selectivo. Y en ese proceso, a Katy la acusaron de recibir favores del entrenadores francés del equipo israelí, Pierre Loquet.

Spychakov ganó este año la medalla plateada en el mundial, la primera para un velerista de su país en cinco años, pero sus compañeras y rivales a la vez exigen que se revise el proceso de selección para los Juegos Olímpicos, pues aseguran que Katy realizó entrenamientos extra con el técnico del equipo, lo que le otorgó una ventaja relativa respecto a las demás competidoras. Y ahora la federación israelí investiga el caso.

«En una conversación con el entrenador y la deportistas, ambos confirmaron su relación», expresó la federación nacional en un comunicado. Además, confirmaron el despido del entrenador francés tras tres años de trabajo «de acuerdo al código de ética y las reglas de la asociación» y anunciaron que investigarán si la atleta recibió favores injustos para el resto de las integrantes del equipo israelí.

Spychakov, nacida en Israel de padres ucranianos, reveló su romance a un diario local. «Desde febrero mantenemos una relación romántica y estamos felices. Estamos totalmente enamorados», manifestó la medallista mundial, que asegura que «ningún atleta fue dañado por nuestra relación, el entrenador no puede alterar el viento y estamos solos en el mar». Además, reconoció que no tenía conocimiento del código de ética, pero no se arrepiente. «Elegimos correr el riesgo».

Comentá con Facebook

Etiquetas
Botón volver arriba
Cerrar