Un conflicto más se agrega a la novela de la maratón olímpica

Fuente: Twitter Tokio 2020

La novela por la maratón olímpica no para de sumar capítulos. Primero fue la sorpresiva decisión por parte del Comité Olímpico Internacional (COI) de mudar la carrera de Tokio por el calor, pese a las protestas de la capital japonesa, que incluso propuso cambios llamativos para mantener la sede. Después llegaron críticas de parte de los atletas, aunque no hubo modificaciones. Ahora, Tokio contragolpea con la insinuación de que para seguir con el plan del COI, habrá que modificar el calendario, lo que rompería una tradición olímpica.

El presidente de Tokio 2020, Yoshiro Mori, advirtió que es prácticamente imposible realizar la carrera masculina en Sapporo el día final de los Juegos Olímpicos, como marca la tradición. «Es imposible porque está la ceremonia de clausura. El calendario debe modificarse», manifestó el director de la organización tras una reunión con el gobenador de Hokkaido, la región que será sede de la maratón y las carreras de marcha atlética en los Juegos.

La maratón es uno de los eventos insignia de los Juegos Olímpicos. La historia de la carrera remite a la leyenda del soldado Filípides, quien habría corrido la distancia entre la ciudad de Maratón y Atenas para anunciar la victoria sobre los persas antes de caer muerto. Tradicionalmente, la competencia masculina se desarrolla en el último día de los Juegos y las medallas se entregan durante la ceremonia de clausura, pero ahora eso está en duda por el cambio de ciudad que decidió el COI.

El COI y la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) decidieron que la maratón y las competencias de marcha atlética no se hagan en Tokio, sino en Sapporo, ciudad que fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en 1972. El motivo del cambio: el calor. «El movimiento hacia Hokkaido, en el norte de Japón, significará temperaturas más bajas para los atletas durante los Juegos Olímpicos, ya que Sapporo está 800 kilómetros de Tokio y a esa altura del año las temperaturas son cinco o seis grados más bajas que en la capital», explicaron las entidades.

La gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, manifestó entonces sentirse «sorprendida por este repentino cambio de dirección» por parte del COI. La decisión también recibió críticas por parte de atletas que ven afectada su preparación a menos de un año de la competencia y apuntan contra «la hipocresía del COI», como hizo el campeón de marcha atlética Evan Dunfee. Según el canadiense, el cambio de sede se dio «porque el COI se asustó con la narrativa de los medios» después de que fuera noticia durante el Mundial de Doha la cantidad de abandonos por el extremo calor.