Una campeona olímpica anuncia que vuelve a competir tras haberse retirado para ser madre

Fuente: Twitter World Athletics

Dawn Haper Nelson fue la campeona inesperada de los 100 metros con vallas en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. La estadounidense aprovechó un tropiezo en el último obstáculo de su compatriota Lolo Jones para colgarse la medalla dorada. Cuatro años después, volvió a subirse al podio en Londres 2012. Luego se retiró para ser madre, pero en los últimos días anunció que volverá a entrenarse con miras a una última participación olímpica en Tokio 2020.

«Me pregunté si lo extrañaría, si realmente querría volver a competir», le dijo Harper Nelson a la NBC sobre su decisión de retirarse cuando quedó embarazada en 2018. «Durante el embarazo tenía esa sensación. Me entrené durante los nueve meses por dos razones: primero porque era lo mejor que podía hacer para sentirme bien con todos los cambios en mi cuerpo y segundo porque si quería volver a competir, no podía tomarme nueve meses sin entrenarme. No era una opción».

Harper Nelson tuvo a su primera hija en abril de este año y volvió entrenarse cuando la salud se lo permitió después del nacimiento de su bebé, pero pronto se vio desalentada por los resultados. «Me faltaba la velocidad inicial para salir desde la línea. Hubo un momento en el que literalmente me senté a llorar. Pensaba si eso podría recuperarse alguna vez, si era posible», dijo la subcampeona mundial en Londres 2017.

Recientemente, en el Mundial de Doha, se dieron algunos casos muy resonantes de atletas que volvieron a alcanzar la gloria después de ser madres, como Shelly Ann Fraser Pryce, la mujer más rápida del planeta. Para Harper Nelson, esas historias resultan inspiradoras para pensar en su propio regreso. «Ves a estas chicas y corren fantástico. Pero piensas si para ti será diferente. Lentamente hicimos algunos ajustes y gradualmente volví a mi forma».

Su marido, Alonzo Nelson, es el entrenador de Dawn en este regreso que ya se sabe no será muy extenso; el límite es Tokio 2020. «Creo que probablemente será esto porque deseamos tener más hijos», dice la campeona olímpica, que sabe que no la tendrá fácil para clasificarse a los Juegos. «Nadie te regala nada. Es la vida que he vivido durante toda mi carrera. Debes estar preparada o callarte. Y para mí está bien, no lo querría de otra manera».