Contundente triunfo de Schwartzman para meterse en tercera ronda

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En una jornada muy ventosa en Melbourne, por la segunda ronda del Abierto de Australia 2020, Diego Schwartzman afinó la concentración y el mal clima en la ciudad del país oceánico no pareció afectarlo en absoluto. En sets corridos, venció al español Alejandro Davidovich por 6-1, 6-4 y 6-2, y avanzó a la tercera fase del primer Grand Slam del año, donde tendrá que medirse ante el serbio Dusan Lajovic, que dejó afuera al local Marc Polmans.

Las observaciones de Schwartzman

Sin importar las condiciones climáticas que asolaron la sede el Australian Open, el argentino sacó su mejor versión para no darle chances a su par europeo. Permaneció concentrado a lo largo de todo el match y no aflojó hasta tener la clasificación en el bolsillo. «Es un poco raro que haya podido hacer un partido sólido. En esas condiciones, de alguna forma logré el juego que quería hacer. Me salió de la manera en que lo había pensado», expresó.

La mejoría

De las 31 victorias de ‘Peque‘ en torneos grandes, 28 se produjeron en los últimos tres años, prueba de su madurez como tenista top. «Es complicado decir en qué momento subió mi solidez en Grand Slam. Quizá cuando se elevó mi nivel y entré entre los 30 o 40 mejores del mundo. Fui transformando mi nivel, mejorándolo en el día a día y lográndolo dentro de la cancha. Muchas veces, cuando gano el primer set o estoy dos sets a uno, sé que el rival, además de jugar bien, va a tener que aguantar físicamente», manifestó.

Su escaladas en Grand Slams

El número 14 del ranking alcanzó los cuartos de final dos veces en US Open y una en Roland Garros. «En un primer momento, no te das cuenta. Después, te vas a adaptando. Como tercer paso, te das cuenta y te convencés de que lo podés hacer dentro de la cancha. Después, te sentás y vas analizando lo que hacés bien: vengo entrenando y comiendo correctamente, estoy haciendo todo para estar acá. Ahí es donde, en un deporte individual, tenés que convencerte de que estás para eso y que podes seguir mejorando», explicó.

El Top-10

Asimismo, la ambición de Schwartzman sigue siendo la de meterse en la élite del tenis mundial. «Ahí es más complicado porque, además de estar convencido de vos mismo, hay una cuestión tenística. Para entrar al Top-10 debés ser lo mejor de lo mejor a nivel tenis, físico y mental, ya no hay margen de nada. Quizá fuera de los diez hay un paso anterior y, todavía, hay que subir un nivel más. Por ahí lo lográs en un torneo, te instalás y te vas satisfecho», concluyó.