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MOTOR

La tensa rivalidad entre Mick Doohan y Álex Crivillé

El embajador de AMV Seguros, Álex Crivillé, contó cómo fue la tensa relación con Mick Doohan en MotoGP.

Mick Doohan - Álex Crivillé.
Mick Doohan - Álex Crivillé.

La serie documental Inside Álex Crivillé arrancó con una primera entrega dedicada a Mick Doohan, donde el embajador AMV Seguros relató en primera persona aspectos inéditos de su duelo con el piloto australiano y compañero del equipo Honda en MotoGP. Bajo el título «El eterno rival», el mencionado desgrana en este segundo capítulo el punto actual de su amistad con el ex piloto y la transformación del corredor australiano con el paso de los años. Tuvimos una cena el año pasado en un evento de Repsol en Madrid», comienza diciendo.

«Yo admiraba de Doohan que era un trabajador nato; trabajaba los siete días de la semana. Cuando estuve haciendo la pretemporada en Australia, trabajaba a todas horas. Cuando no estaba encima de la moto, estaba en el gimnasio. Incluso tenía una bicicleta estática para entrenar los domingos, porque no podía correr tras la lesión en la pierna. Era muy trabajador y uno de los más fuertes físicamente, porque cuidaba mucho ese aspecto. Aparte de todo eso, técnicamente era diferente a todos los demás. Tenía un pilotaje anti-Márquez, al contrario de cómo se pilota ahora», indicó.

«Lo que más valoraba de él era su valentía en condiciones complicadas, con lluvia o viento. En condiciones críticas, era cuando él salía a buscar los tiempos. Muy pocos hacían esto. A nivel mental, era un tipo muy duro. Le gustaba que el equipo y el entorno trabajase a su medida. Dejaba claro que él era el piloto número uno. Yo no me sentí en ningún momento el piloto número dos; era su compañero de equipo, un piloto de Honda más joven que él y con opciones de llegar arriba. Cuando yo llegué a Honda, Doohan era un caballero», resaltó.

A su vez, Crivillé dijo: «Era un tipo durísimo a nivel físico; era un armario. Cuando acababan los entrenamientos, le gustaba demostrar que era un tipo duro. Lo que más me impactó fue la dieta que hacía, algo que ni podías imaginar. Cuando íbamos a países donde era complicado comer un plato de pasta, se alimentaba de pan y uvas a lo largo del día. Desayuna fruta y a lo largo de todo el día, se comía una barra de pan y fruta. Yo también lo hacía, pero luego me comía un poco de jamón con tomate. Título tras título, demostró que era uno de los más grandes. Tenía mucho carácter y siempre trataba de imponer su criterio ante los técnicos japoneses».

«Es uno de los pocos pilotos que he visto enfadarse con tanta vehemencia con el equipo. Bueno, yo me quedaría con las victorias del año siguiente con la revancha de Jerez. Las victorias de Austria y República Checa, por dos milésimas, esa misma temporada 1996. Fueron carreras en las que ya había disputa entre Doohan y yo. Marcamos la diferencia respecto a los demás y fue cuando Doohan comenzó a tratarme como un rival. En el fondo, le gustaba que yo estuviera ahí plantándole cara. Por otra parte, me tenía controlado», cerró Álex.