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FÚTBOL ARGENTINO

Uruguay: otra hermosa locura de Abreu

El Loco afronta el mayor desafío de su carrera a los 43 años.

Uruguay

Sebastián Washington Abreu es el actual entrenador de Boston River, equipo que milita en la Primera División de Uruguay. La curiosidad es que el «Loco» también es jugador y se auto dirige. Ante la posibilidad de hacer cinco cambios, se auto incluyó dentro del equipo a los 18 minutos del segundo tiempo cuando perdía uno a cero ante Wanderers. El cambio no dio resultado, ya que el partido culminó dos a cero.

Alguna vez el Chapulín Romario lo hizo en Vasco Da Gama, uno de los primeros en implementarlo fue Adolfo Pedernera en Millonarios allá por la década del 50. Pero sigue resultando muy extraño que un jugador sea el entrenador de sus compañeros y decida sacar a uno de ellos para incluirse. Hoy el «Loco» ingresó por Robert Flores con la ilusión de dar vuelta un resultado adverso.

Abreu es uno de los personajes más queridos y entrañables del fútbol sudamericano. Esa manera de contar anécdotas, la sencillez con la que vive y descontracturar un deporte que muchos se toman de manera violenta, son las principales característiscas que hacen del «Loco» una figura difícil de no querer. Sin embargo, cuando se pasa al banco de suplentes todas las críticas empiezan a llover.

No le encontró la vuelta

La mañana llena de niebla en Montevideo parecía comenzar de la mejor manera para Boston River. Santiago Wanderers se quedó con un hombre menos a los diez minutos del primer tiempo. Pero el local lejos de aprovechar la chance y el envión de jugar con un hombre de más todo el partido, se apichonó, entró nervioso y nunca pudo reaccionar al gol del elenco visitante.

Un loco de atar

El Loco Abreu tiene éstas cosas. Desde que picó el penal contra Ghana en los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica 2010 tiene inmunidad al pánico, tolerancia extrema a las presiones y seguramente maneja el vestuario con humor y distensión. 43 años, 29 clubes, una carrera magnífica y ahora un desafío inusual en el fútbol moderno: técnico-jugador. ¿Cómo evaluará el Loco Abreu al Loco Abreu?